MÉRIDA, Yucatán, viernes 11/10/19.- Ángel González Cob fue condenado a 24 años de cárcel, porque en noviembre del año pasado mató al policía Manuel Felipe Nery Blanco Méndez e hirió a otro, justo enfrente del edificio de la Fiscalía General, ubicado en el periférico poniente.

La pena por homicidio calificado es de 20 a 40 años de cárcel, de modo que a este sujeto, que también fue culpable de homicidio en grado de tentativa, le salió “ragalada” la condena, apenas superior a la pena mínima.

Los jueces que integran el Tribunal Segundo de Enjuiciamiento condenaron a González Cob por ser culpable de los delitos de homicidio contra servidor público y homicidio en grado de tentativa contra servidor público, por haber ultimado a un agente antisecuestros y baleado a al compañero de éste, José Antonio Rodríguez Basto.

Los jueces Sergio Javier Marfil Gómez, Verónica de Jesús Burgos Pérez y María del Socorro Tamayo Aranda, por decisión unánime, negaron al sentenciado los beneficios sustitutivos de prisión y le impuso diversos pagos por reparación de daño para ambos delitos, uno de éstos por la cantidad de 1 millón 637 mil ,800 pesos, correspondientes a la indemnización a la víctima indirecta del delito de homicidio contra servidor público y a los gastos funerarios.

En cuanto a la reparación del daño correspondiente al segundo delito, la jueza relatora Tamayo Aranda señaló que éste no se determinó con precisión, de parte de la Fiscalía estatal, aunque ello no obsta para que sean comprobados en la etapa de ejecución de sanciones.

En lo referente a los gastos por terapias psicológicas de la víctima de este delito, se pronunció con igual criterio.

Se informó a las partes y al público de la sala que la audiencia de lectura y explicación de sentencia se realizará el próximo 15 de octubre.

Nidia Rebeca Pérez Euán, esposa del ahora sentenciado, fue absuelta, pues no se le pudo comprobar su participación en los hechos.

Como publicó El Grillo, el 13 de noviembre de 2018, a las 05:10 horas de ese fatal día, el comandante de la UECS, Ángel de Jesús Santos Manzano recibió un aviso para que vaya a la plaza comercial El Patio. Llego en un auto y lo acompañaron otros agentes en otro vehículo: un Attitude con placas ZBP331- y un Versa, placas ZBG987A, junto con sus elementos Blanco Méndez y José Antonio Rodríguez Basto.

Se entrevistaron con Ángel González, quien les dijo que su padre había sido secuestrado en Quintana Roo y temía por su seguridad y la de su familia, que estaba con él en esos momentos. Por eso que se ofrecieron a llevarlos a la base de la UECS.

González Cob se sentó en el asiento de atrás del copiloto del Versa y a las 6:33 horas llegaron al Complejo de Seguridad. El asesino le pidió a su esposa que “le diera sus pastillas” y ella sacó del bolso una pistola semiautomática marca “Star” calibre 9 mm, con un cargador con ocho tiros útiles.

Disparó contra el conductor y ahora occiso y contra el acompañante del policía, quien recibió el impacto en el cuello, de abajo hacia arriba, de modo que la bala salió por el maxilar izquierdo.

En el piso del mismo auto encontraron otra pistola del mismo calibre, de la marca Yama, con dos tiros en la recámara, al igual que una navaja. Los oficiales portaban otras armas calibre 9 mm., por lo que no se sabe de dónde salió la pistola calibre 380.