MÉRIDA, Yucatán, miércoles 02/10/19.- Al comprobarse que fue calumniado por su hijastra y la mamá de ésta, dos mujeres bastante gordas, Christián B. C. fue dejado en libertad, luego de pasar varios días preso, acusado del delito de abuso sexual.

No se sabe los motivos que tuvieron las mujeres para mentir y acusar al hombre que les da de comer, pero lo cierto es que inventaron una mentira digna de una telenovela de Televisa, que dejó varios días preso a Christian.

Debido a que fue evidente que no se trató de un ataque sexual premeditado, sino un simple accidente, el juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero decretó la libertad inmediata y no vinculó a Christian B. C., debido a que la denuncia estuvo forzada y los dichos de la víctima y su madre fueron completamente contradictorios.

El juez escuchó los argumentos del inculpado, que aclaró que no es padre de la víctima y dijo que el día de los hechos acababa de salir de un supermercado cercano al fraccionamiento “Jardines de Mulsay” y, como ahora se estila, no le entregaron una bolsa para transportar su mercancía y tampoco llevó su sabucán, como debe hacer todo buen yucateco.

Compró tres litros de leche, tres bolsas de alimento para mascotas y un chocolate en polvo, que cargaba con ambas manos.

Cuando pasaba sobre la calle 114 entre 67-A y 65 del fraccionamiento antes mencionado, de frente a de él venía la menor quejosa, caminando sobre la acera, pero estaba abobada mirando su teléfono celular.

Ante lo angosto de la acera y porque había una cerca, cuando se toparon de frente, chocaron y a Christian se le cayó la mercancía. Al inclinarse a recoger sus compras, la menor lo sujetó del cuello de su camisa y empezó a gritar pidiendo ayuda, cosa que hizo que se acerque la madre de la joven, que se sumó al ataque.

Cabe señalar, la joven y su madre, son mujeres corpulentas y el ahora liberado es un sujeto de baja estatura y relativamente más débil.

Ante esto, el defensor pidió que se muestren los videos de una cámara de seguridad de la policía, pero como siempre ocurre, la corporación policiaca se negó, para que los policías no queden mal y se compruebe que mintieron.

Aun así, se inspeccionó la tienda de donde supuestamente salió la madre de la joven y se comprobó que es un local cerrado y la gente del rumbo indicó que las cosas no fueron como se asentó en el informe.

Entre las pertenencias del sujeto estaban los artículos arriba señalados, que no estaban embolsados, lo que hace materialmente imposible que haya manoseado a la menor, alzándole la falda.

El sujeto, después de pasar unos días encerrado, por esta evidente falsa acusación, se quedó con un mal sabor de boca y las denunciantes con las ganas de que les dieran la razón.