MÉRIDA, Yucatán, martes 01/10/19.- A diferencia de la ex presidenta el Congreso del estado, Celia Rivas Rodríguez, quien informaba a través de sus redes sociales de los avances en iniciativas y el trabajo legislativo, Felipe Cervera Hernández calla, es timorato y no quiere meterse en problemas.
Muy a su característico estilo, de evitar meterse en problemas o salir lo menos dañado, el hijo del extinto Víctor Cervera Pacheco, quien tomaba al toro por los cuernos, Felipe decidió poner una pausa a sus redes sociales, desde el 3 de octubre del 2018, un año.
La misma situación ocurre con las redes del Congreso del Estado, que solo se limitan a subir fotos sin mostrar una posición clara ante el acontecer político, tales como la presión que hicieron foráneos, contratados por la secretaria de Turismo, Michelle Fridman para aprobar el matrimonio igualitario.
Tampoco toca temas, como el aumento de manifestaciones en la ciudad capital; no existe la voz firme que pida un alto a las autoridades, ya que dañan la vida tradicional del yucateco. Tal parece, que la actual legislatura a excepción de algunos diputados, se limitan a cobrar su sueldo, hablar en tribuna para la foto, ir a pescar en sus yates de lujo, consentir a su esposa de abolengo o simplemente ir a calentar banca a la sede del Congreso del Estado.


