KANTUNILKÍN, martes 24/09/19.- A sus 58 años, Esperanza Uicab Helguera es firme en su deseo de continuar sus estudios, tras concluir su preparatoria en un sistema semi escolarizado, por ello, vende tortillas hechas a mano.
Esperanza estudia la Licenciatura en Trabajo Social, pero lamenta no haber hallado empleo para costear sus estudios y apoyar a su familia.
Lo único que me responden es que buscan a jovencitas para trabajar de 18 a 25 años; para mí no hay nada”, reconoció.
Cuenta que intentó continuar sus estudios en Felipe Carrillo Puerto, pero sus clases eran los fines de semana y al no conseguir trabajo no podía hacer mucho. La historia se repitió cuando viajó a Valladolid.
Al no encontrar empleo, la mujer dice que recurrió a la elaboración y venta de tortillas a mano:
Nos juntamos con mis otras hermanas y, en mi casa, vendemos tortillas; sale un poco para que siga estudiando, porque quiero terminar la licenciatura”.
No obstante, dice que -al igual que con sus estudios- no se rinde en su búsqueda de trabajo, por lo que irá al Palacio Municipal para presentar una solicitud de empleo.
No importa donde me pongan a trabajar, si no lo sé, puedo aprender, pero sí me gustaría empezar a trabajar para recompensar el sacrificio que pasé para terminar el bachillerato y ahora quiero terminar la carrera para ayudar a mi gente”, dijo finalmente.
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