DZIDZANTÚN, Yucatán, martes 17/09/19.- Abandonados a su suerte por su madre, quien meserea en cantinas de Mérida, y mal atendidos por su abuela, Ángel y José, son dos niños crecen “a la bendición de Dios”, en medio de ambientes malos para ellos.
Exponiéndose a los peligros del tráfico, descalzos y sin camisa, dos niños piden dinero a los peatones junto a una gasolinera ubicada en la calle 24 con 23, sin que el DIF municipal tome cartas en el asunto, denuncian ciudadanos.
Esta es la triste situación de Ángel y José, de 10 y 8 años de edad, a los cuales la madre los abandonó y se fue del pueblo, de modo que dejó a su suerte a las inocentes criaturas; ante esta situación, la abuelita se hizo cargo de los menores, la cual trata de sacarlos adelante, aunque los deja solos por irse a trabajar a la ciudad de Mérida.
A través de una denuncia anónima, nuestra informante dijo que le parte el corazón ver la situación precaria de los pequeños, mientras que el DIF municipal se hace de la vista ciega, ya que en días anteriores los dos niños entraron a una casa agarraron un celular, el cual vendieron en $6, para poder comprarse un dulce.
A través de una investigación hecha por El Grillo se obtuvo el registro de que en la administración “panista”, que encabezó Raúl Torres Faisal, una abogada denunció este hecho en su momento al DIF municipal en dos acciones, pero nunca le hicieron caso por el edil en turno ni la presidenta del DIF municipal.
Uno de los niños, al parecer, presenta Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), por lo que le recetaron un medicamento controlado, para regular su comportamiento, el cual se sabe no está tomando por que la abuelita no ha tenido el dinero para comprarlo.
Hasta el día de hoy, los indefensos niños siguen en situación vulnerable, tal como lo han hecho público en las redes sociales ciudadanos de este pueblo, por lo que se le pide a la presidenta del DIF municipal Gladis Lizama tome cartas en asunto.


