MÉRIDA, Yucatán, domingo 18/08/19.- Con sólo confesar su delito, el violador Tomás Hernández libró una pena de 25 años por violación y sólo lo condenaron a cinco años y cuatro meses, por medio de un procedimiento abreviado, de la nueva pésima ley penal.
Aceptó este acuerdo la juez Elsy del Carmen Villanueva Segura, de Juzgado Segundo de Control, a solicitud René Sánchez Gil, defensor del violador confeso y la multa fue muy baja, de
$13,759, cundo la máxima es de $51,340.
El delito de violación equiparada se castiga de 8 a 25 años y multa de 200 a 500 días, pero al confesar su culpa, a Tomás Hernández se le ubicó un grado de culpabilidad mínima y con la reducción de un tercio como lo establece la Ley en los Juicios abreviados, quedó en la sanción privativa de libertad de 5 años y 4 meses.
La defensa renunció al juicio oral y optó por la salida alterna: que el acusado confiese y le den una pena muy baja.
La violación fue en contra de una menor de 13 años de edad, el domingo 17 de marzo del año en curso, cuando al llegar cansada de su jornada laboral, la mamá mandó a sus hija a comprar un refresco a la tienda “La Peque”, ubicada un tanto lejana de su casa del fraccionamiento Santa Cruz Palomeque, ya que se debe atravesar el parque principal y caminar unas cuatro cuadras más.
Luego de varios minutos, la mujer escuchó los gritos de la menor que le decía que Tomás le quería pegar y al preguntarle qué le ocurría, le dijo que el sujeto antes mencionado había agarrado a su hermana y se la llevó hacia el monte y a unas casas en construcción.
Asustada y nerviosa la dama fue hacia la tienda, llegó hasta el periférico y dio aviso a la Policía, y en un momento dado vio regresar a su hija con el cabello revuelto, con la boca hinchada, con sangre y moretones en los brazos y l menor le dijo que su vecino Tomás abusó sexualmente de ella.


