CANCÚN, lunes 29/07/19.-El avance más reciente en el proceso de consolidación del Tren Maya es la ubicación de los terrenos para las alrededor de 600 familias que habitan el asentamiento conocido como Las Torres, ubicado debajo de las líneas de alta tensión en Playa del Carmen por donde correrá el medio de transporte.
Rogelio Jiménez Pons, director general del Fonatur, explicó que este punto era esencial para avanzar en el proyecto, ya que dicho asentamiento se encuentra por donde correrá la vía.
De último momento, dijo, se decidió no entregarles vivienda ya terminada como estaba planeado, por los elevados costos que suponía; en cambio, se les proporcionarán sólo los terrenos para que de manera inmediata sean poseedores de un patrimonio, con las bases legales que den certeza de la posesión, y que cuenten con todos los servicios básicos.
Para ser beneficiarios de los terrenos, se les solicitará quedar inscritos en una cooperativa, que será la figura jurídica a través de la cual se gestionarán los mejores precios de mercado para la construcción de las viviendas, la cuales serán pagadas con las aportaciones de los beneficiarios.
Jiménez Pons aseguró que un caso similar ya se llevó a cabo en las comunidades de El Espejo, en Tabasco.
Dichas comunidades estaban conformadas por casas muy precarias de lámina y cartón, a las que se les dieron terrenos urbanizados, donde se construyó una comunidad diseñada entonces por el arquitecto Mario Clavel. El siguiente paso es la licitación de los estudios de impacto ambiental, para despejar cualquier duda sobre la viabilidad del proyecto.
Dicha licitación deberá lanzarse a más tardar a finales del 2019 en el tramo sin vía que va de Escárcega, Campeche, a Cancún, Quintana Roo, debido a que en la otra parte del recorrido, que va desde Palenque hasta Mérida existe una vía actualmente operativa que no necesita la realización de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
“A más tardar a finales del año, la empresa que gane comenzará a elaborar la MIA para que en el 2020 pueda ingresarse el proyecto a evaluación ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)”, expuso el funcionario.
EL ECONOMISTA


