MÉRIDA, Yucatán, sábado 20/07/19.- Después de comportarse como un degenerado, el ex director de Protección Civil de Hunucmá, Fernando Canul Suárez, usó la pésima ley penal y con sólo confesar su delito libró una pena de 75 años por otra de sólo 27 años de cárcel.
Este sujeto se sometió a un procedimiento abreviado y lo condenaron a 27 años de prisión por el delito de violación equiparada (3), porque violó a su hija de 10 años; Canul Suárez confesó los hechos que se le imputaban y la juez de control de Umán, Diana Yadira Garrido Colonia, le impuso la sanción corporal arriba mencionada y lo condenó al pago de 450 UMA y la reparación del daño en forma genérica.
La pena máxima para este delito es de 25 años de cárcel y la mínima de ocho años, de modo que recibió una condena apenas arriba de la mínima, por tres veces que cometió el delito.
Este sujeto fue ingresado al Hospital O’Horán, bajo custodia policiaca, luego de ser detenido in fraganti cuando atacaba sexualmente a la menor y es que, supuestamente arrepentido, ingirió cloro con la intención de suicidarse.
Como publicamos, el 28 de octubre, luego de ser descubierto cuando intentó abusar de su hijastra, Fernando Canul Suarez, director de protección Civil del Ayuntamiento intentó suicidarse al tomar una botella de cloro, lo que lo hizo convulsionar.
Este atentado en contra de la menor ocurrió a las 13:00 horas, y se dijo que la policía municipal intentó manejar otra versión, para encubrir al funcionario municipal.
María C.U., madre de la niña de 10 años, declaró que a las 13:00 horas salió de su hogar, para hacer algunos mandados y dejó a su hija al cuidado de su pareja sentimental. Para fortuna de la niña y de la mamá, la mujer olvidó algo en la casa, de modo que volvió a su hogar y fue cuando descubrió a su pareja sin pantalones y con el pene erecto, mientras su hija menor acostada y sin ropa interior.
Al verse descubierto, Fernando trató de justificar la situación, pero ante la evidencia de los hechos y el reclamo de su mujer, quien gritó y pidió auxilio a sus vecinos, el funcionario municipal se puso los pantalones y bebió un bote de cloro.
De inmediato, Fernando cayó al suelo y convulsionó; al lugar llegaron policías municipales y paramédicos, quienes lo trasladaron de inmediato a un hospital para su atención médica, mientras su concubina fue trasladada al ministerio público para interponer una denuncia por abuso sexual en contra de su hija.
Esto sucedió en una casa ubicada en la calle 26 entre 11 y 13 de la colonia Itzimná, de Hunucmá: la menor estaba en el mismo cuarto acostada en una hamaca, se acercó a ella, le subió su playera a la altura de los pechos, le bajó su short y ropa interior y le introdujo un dedo en su vagina, haciendo esto durante aproximadamente 10 a 15 minutos.
Pero fue descubierto por la madre de la niña, quien le reclamó y el tipo, cobardemente, tomó cloro para que fuera llevado al Hospital.
Después salió a relucir que dos días antes, es decir el 26 de octubre, en horas de la madrugada, se acercó a la hamaca de la menor, le bajó su short y ropa interior y le introdujo su miembro viril en la vagina y en la región anal.
Esta acción ya la había realizado en dos ocasiones anteriores en diferentes fechas, en dicho lugar.
Pero no fue el único lugar en donde el ex funcionario cometía esos actos en contra de su hija menor, ya que la primera vez que le impuso la cópula fue en marzo de 2017, luego que la menor agraviada salió de clases la llevó a unas oficinas ubicadas dentro del Rastro Municipal de Hunucmá, en donde le impuso la cópula por ambas vías.


