CIUDAD DE MÉXICO, jueves 25/10/18 (EXCELSIOR).- La ociosidad de un niño de siete años lo llevó a muerte, cuando después de hurgar los cajones de su abuelo, encontró una pistola calibre 3.57 que estaba cargada, se apuntó a la cabeza y se disparó muriendo instantáneamente.
De acuerdo con el Portal EXCELSIOR, La mañana del domingo pasado, el menor se levantó temprano, jugó un rato en el patio de su casa y se metió al cuarto de su abuelo. Luego de hurgar los cajones por un rato, encontró un arma de fuego.
Al menor se le hizo fácil jugar con el revólver calibre 3.57, el cual estaba cargado y nadie de sus familiares se dio cuenta de lo que Darío encontró, hasta que se apuntó a la cabeza y disparó.
El accidente ocurrió en el interior de un domicilio de la colonia San Simón Tolnahuac, en la alcaldía Cuauhtémoc.
El abuelo del menor, identificado como Germán, de 72 años, reportó el incidente y, durante su declaración ante las autoridades judiciales dijo que ese fin de semana, su nieto se había quedado con ellos hasta el lunes para que sus padres tuvieran un fin de semana solos.
De acuerdo con las declaraciones ante el Ministerio Público, Darío intentó jugar, pero nadie lo atendió, porque sus abuelos estaban descansando. Entonces, se levantó de la cama, mientras ellos seguían dormidos.
Minutos después de las 08:00 horas, el impacto de bala los despertó y Darío tenía el revolver en su mano derecha.


