MÉRIDA.- Los presuntos extorsionadores Juan Armando Poot May y Ricardo Gaspar Canché Dzib, que se hacían pasar por agentes de la ex Policía Judicial, fueron beneficiados con una segunda prórroga de 30 días para el cierre de investigación.
La juez de control Blanca Beatriz Bonilla González otorgó este plazo para obtener más datos de prueba que incriminen al par de sujetos, quienes están bajo proceso penal por los delitos de extorsión y usurpación de funciones, por la denuncia de José Álvaro Canul Pool.
Los hechos se dieron el 31 de agosto, a las 7 de la mañana, cuandoel afectado recibió varios mensajes y llamadas a su número celular de una persona que dijo ser el agente “Tabare”, de la Policía Judicial, que ya no existe.
Decía que no estaba jugando, que sabía todo de él, que le podría hacer daño, que lo conocía, que sabía que era de la hacienda Kaxatah (Motul), que tenía a una persona detenida que había confesado que el quejoso compraba objetos robados y que por lo mismo lo iba a meter a la cárcel.
Pidió que le dé 5 mil pesos para liberarlo del problema y que después él se encargaría de todo.
Lo presionó para verse en el Oxxo ubicado en la calle 48 entre 27 y 29 de Motul.
Sin embargo, el afectado dio parte a agentes de la Policía Ministerial y con esos datos se puso en marcha un operativo, en el que se detuvo a ambos sujetos, cuando recibían mil pesos en efectivo de la víctima.
Al final, a los individuos les encontraron una pistola escuadra, un celular, el dinero que acaban de recibir y dos gafetes apócrifos de la extinta Policía Judicial del Estado.


