PROGRESO.- La Policía Federal instaló ayer martes un sorpresivo retén, en la entrada de la ciudad, revisaron la carga de todos los automóviles y camionetas que venían de Mérida y detuvieron a una persona, aunque no se informó el motivo.
El retén federal, que se instaló por primera vez en esa zona, fue colocado a las 9 de la mañana y fue levantado poco antes del mediodía. Conductores que pasaron por el lugar afirmaron que sólo ocasionó caos vial y demora para llegar a sus trabajos, ya que se formó una larga fila de automóviles, camionetas, tráileres y autobuses, que fueron revisados hasta el número serie de los motores.
Poco antes de las 11 de la mañana, personas que llegaron al puerto a bordo de un autobús de la ruta Mérida-Progreso, testificaron que vieron que policías federales bajaron a una persona de su camioneta y la esposaron y se la llevaron detenida.
El punto de revisión vehicular fue instalado a unos 200 metros de la pista de remo y canotaje. Los conductores de vehículos que llegaban de Mérida pensaban que había ocurrido un accidente pues vieron una patrulla de la Policía Federal atravesada en la vía y conos colocados para desviar el tráfico.
También había camionetas con el capirote abierto y otros vehículos detenidos y con las puertas abiertas. Unos 15 agentes de esa corporación, a bordo de cuatro patrullas, se encargaron de la revisión. Los agentes se metían incluso abajo de los vehículos para revisarlos.
Uno de los agentes dijo que era un retén “de inspección de rutina”, y no estaban buscando nada en especial.


