TIZIMÍN.— Agentes judiciales de Valladolid detuvieron ayer a tres personas con lujo de violencia —una por una supuesta orden de aprehensión y dos más por defenderlo—, causaron destrozos en una vivienda y un negocio y luego, casi cuatro horas después, dejaron libre al presunto acusado con el argumento de que “alguien cometió un error”.

De acuerdo con los datos, cerca del mediodía los agentes llegaron a un predio ubicado en la calle 54-B con 63 de la colonia Santa Rosa de Lima e irrumpieron para llevarse a David Chan Xuluc, quien, dijeron, contaba con una orden de aprehensión.

En su primer intento de detenerlo los judiciales se enfrentaron con la familia causando daños a la propiedad. Sin importar la presencia de varios menores en la casa, varios de los cuales lloraban del susto, los agentes exhibían sus armas de grueso calibre.

Al no poder llevarse al hombre se retiraron y minutos después regresaron con más apoyo y nuevamente irrumpieron en el predio.

En esta ocasión rompieron dos celulares de los familiares, ya que pensaron que eran grabados, y también decomisaron otro.

Los judiciales también se llevaron el dispositivo de almacenamiento de las cámaras de seguridad de la panadería “El Maná”, que colinda con la vivienda y es propiedad de Chan Xuluc.

Durante el forcejeo con los familiares fueron detenidos dos personas más, de nombres Sergio y Edwin —cuñado y sobrino de Chan Xuluc— por intervenir.

Incluso el colaborador del Diario y otros compañeros de prensa los amenazaron con quitarles sus equipos si se daban cuentan que estaban tomando fotos de los hechos, pese a se encontraban a distancia considerable y en la vía pública.

Por casi 20 minutos la calle estuvo cerrada por los judiciales, quienes intimidaban incluso a los vecinos del lugar y retiraban a todas las personas para que no presencien lo que ocurría.

Se dijo que la orden de aprensión de debió a supuestos pleito de terrenos que en años anteriores se suscitó.

Cerca de las 4 de la tarde Chan Xuluc fue liberado, le dijeron que se trató de un error y que mejor dejara las cosas así si quería vivir tranquilo con su familia.

El afectado relató que los agentes llegaron a su casa sin orden de aprehensión, y como se negó a darle unos datos que le exigían, lo agarraron y lo intentaron esposar. Sin embargo, su familia intervino y no se lo llevaron.

“Le hablé a mi licenciado y me dijo que no deje que me detengan porque no hay orden de aprehensión, sin embargo, los agentes regresaron y comenzaron a romper puertas con una barretas , destrozaron dos celulares y se robaron uno más, al igual que la caja de almacenamiento de las cámaras de seguridad de mi panadería”.

“Tras detenerme, me subieron a un vehículo y en la salida me cambiaron a otro. En todo el camino uno de ellos me estuvo golpeando. Me llevaron al juzgado de Valladolid, donde uno de los comandantes estuvo revisando los papeles. Luego me dijeron: ‘Las cosas están así: aquí alguien cometió un error, vamos a negociar esto y vamos a dejarlo así’. Y entonces me volvieron a traer a la Fiscalía de Tizimín donde me hicieron firmar un papel en el que los deslindo de toda responsabilidad.

“Me dijeron que yo deje las cosas así si es que quiero vivir en paz , y que le diga a mi familia que baje lo que ya subió a las redes sociales”.

David Chan explica que se trata por un problema de terrenos que están en Buenavista, pero asegura que no tiene nada que ver y que actualmente hay un proceso legal a punto de terminar.

“No dudo que haya habido dinero de por medio para que los agentes acudan y comentan la arbitrariedad”, dijo.

El quejoso señaló que teme por su integridad y la de su familia, por eso pidió poyo de las autoridades municipales y del gobernador Rolando Zapata Bello para que tomen cartas en el asunto. (Diario de Yucatán)