AGUASCLIENTES.- ¿Alguna vez te has preguntado cómo se producen y qué proceso siguen las cápsulas o tabletas que te tomas cuando tienes una enfermedad? La verdad es que muy pocos se hacen esta pregunta.
El Diario tuvo la oportunidad de visitar la planta que la farmacéutica Chinoin tiene en Aguascalientes, para la inauguración de su laboratorio de microbiología y un nuevo equipo de granulación continua para la producción de pastillas.
La compañía afirma que produce siete de los 200 medicamentos más vendidos en México, y cuenta con un equipo Consigma, que fue el primero en el mundo y ahora es único en Latinoamérica, a partir de la adquisición de uno en los Estados Unidos.
La máquina, de manufactura inglesa, tiene la capacidad de fabricar desde 500 gramos hasta varias toneladas de manera continua.
Tan solo del Antiflu Des, indicado para el tratamiento de la gripe, se producen, en promedio, 166 millones de cápsulas al año, informa Francisco Larrondobuno, gerente de marca y comunicación.
Ahora bien, antes de que dicho medicamento llegue a las farmacias se sigue un largo proceso que incluye secado, granulado, tableteado, recubrimiento, blisteado y empaquetado. Además, se envía a un laboratorio de análisis una muestra del medicamento con el fin de garantizar su calidad para cuando salga al mercado.
Raúl Rodríguez, gerente de producción de la planta, señala que cuando un paciente ve lo que contiene la tableta que se va a tomar piensa que todo se encapsula y ya. “Más o menos es así, pero cada gránulo debe tener la misma cantidad de componentes”.
Si el gránulo no cuenta con las mismas cantidades, el lote completo se rechaza “pues no va a cumplir con las promesas a los pacientes”.
El granulado es un proceso en que se mezclan las diferentes materias primas con una solución acuosa alcohólica. Luego el producto se pasa a un secador, donde se le inyecta aire filtrado, lo que ayudará a que cada partícula tenga el mismo tamaño.
“Es como cocinar: pones la harina, luego el huevo para que pegue…”, compara Francisco Larrondobuno. “Antes los productos se hacían de forma tradicional: mezcla, secado y luego molienda. Ahora todo se hace de un jalón”, añade.
Después de la mezcla, el producto se pasa a un contenedor y se traslada al área donde se producen las cápsulas. Y todo eso se hace a través de maquinaria.
El nuevo equipo, al igual que el laboratorio de microbiología, informó el doctor José Narro Robles, secretario federal de salud, producirá un medicamento para lumbalgia y dolor articular, un antiinflamatorio para vías respiratorias, un antibiótico y un antidiarreico de la marca.
Con el equipo se duplicará la producción, además de que disminuirá el riesgo de rechazo de algún lote, pues además el laboratorio de microbiología analizará muestras de cada uno.
El laboratorio es de clase mundial y por encima de lo que exigen las autoridades, con el fin de garantizar la calidad del medicamento, destaca Larrondobuno.
Ya luego de la cuarentena, si el producto no desarrolla microorganismo, se libera y se traslada al almacén de alta estiba donde es empaquetado para su salida y distribución, incluyendo Yucatán que, junto con Chiapas, capta 10% de la producción. (Diario de Yucatán)


