Los Angeles.- El mexicano Miguel “Alacrán” Berchelt venció por decisión unánime al japonés Takashi Miura con lo que mostró que hay campeón para rato, ya que retuvo el centro superpluma del Consejo Mundial de Boxeo, en el Foro de Inglewood.

El “Alacrán” ganó la guerra con inteligencia ante Takashi Miura al llevarse una decisión unánime amplia y justa en su primera defensa del fajín verde y oro de las 130 libras en una cartelera de Golden Boy Promotions.

Como se esperaba, Berchelt fue inteligente, por momentos lastimó a Miura, quien en el primer round visitó la lona tras una izquierda fuerte del campeón, pero siempre estuvo ahí peligroso, tratando de hacer explotar la dinamita de sus nudillos.

La pelea fue la estrella de una cartelera promovida en el Forum del suburbio de Inglewood por Golden Boy Promotions con apoyo de Teiken Promotions y Zánfer y transmisión de HBO y Azteca 7 para México, y pese a lo ríspida que resultó por el estilo tosco, correoso del japonés, correspondió a las expectativas de alto nivel depositadas en ella por la respuesta de boxeo efectivo e inteligente del aún soberano de las 130 libras.

Berchelt, boxeador insignia de la empresa yucateca Max Boxing, ahora con 32-1-0 y 28 nócauts, recibió votaciones de 119-108 (Max de Luca); 120-109 (Mauro Di Fiore) y de 116-111 de Hubert Minn (todos estadounidenses) sobre Miura, quien cayó a 31-4-2 con 24 kos.

No fue una pelea explosiva como la opinión pública boxística mundial esperaba, pero, por otro lado, resultó sumamente interesante por enfrentar a un púgil experimentado, con miles de kilómetros de lona recorrida como Miura, contra un rival, también muy poderoso, con menos camino, pero con una técnica más efectiva y con una estrategia bien diseñada desde su esquina, pero aún mejor empleada por él y que le ha redituado mantener la faja del CMB alrededor de su cintura.

El “Alacrán” mexicano, conocido ya en Estados Unidos como “The Scorpion”, hizo exactamente lo que debía ejecutar desde el principio, es decir, aprovechar su distancia, su mejor boxeo, para mantenerse alejado del peligro que Miura siempre representó, pero además para también poderlo impactar, sumar puntos y lastimarlo como sucedió en no pocos pasajes del pleito.

Berchelt demostró su jerarquía desde el comienzo, al mandar al tapiz al japonés con una buena combinación de ambas manos, aprovechando que estaba mal parado y algo inclinado, justo cuando acababa el primer episodio.

Para el segundo, el campeón, sereno, no desesperado por acabar el pleito, mantuvo su dominio con base en no dejarse de mover, girando siempre hacia su izquierda que era el lado que le convenía por la guardia zurda de Miura y golpeándolo con lancetazos de izquierda, sea con jabs o rectos.

Luego de caer por momentos en el ritmo del japonés y de sufrir en el cuarto asalto cuatro cabezazos del asiático, por los que el réferi Raúl Caíz nunca le llamó atención a aquél, Berchelt se mantuvo en su boxeo elusivo, pero activo ofensivamente, sumando puntos que lo mantuvieron arriba en las tarjetas, aunque siempre con riesgo por las desesperadas acometidas del retador que, por supuesto lo alcanzó en más de una ocasión y lo lastimó, aunque sin ponerlo en estado crítico.

Valiente, Berchelt, aunque bajó su ritmo por el paso de la pelea y la oposición de su enemigo, debió rifársela por momentos y aceptó el intercambio de golpes, pero siempre saliendo en buen estado de ellos, pese a la pegada del japonés que tuvo, quizás su mejor momento en el noveno episodio.

En ese acto, el japonés pescó a Berhelt entrando y le estalló un gancho pleno al abdomen, similar al que empleó para noquear al juarense Miguel “Micky” Román en enero pasado, y si bien lastimó y estremeció al “Alacrán”, éste le supo “hacer la digestión” y salir avante de ese, seguramente doloroso trance.

Poco antes, Miura golpeó de manera repetida al de Cancún, Quintana Roo, en la parte posterior de la cabeza, lo que causó su queja y que Caíz le llamase la atención, luego de varios momentos ríspidos y de golpes no lícitos, con la testa o a partes del cuerpo donde no está permitido.

El japonés apretó en los tres últimos rounds de la pelea, pero Berchelt no cedió gran terreno y sin cambiar su libreto, firmó de recibido el libro de su primera defensa con calificaciones destacadas que no dejan lugar, a cuestionamiento alguno hacia su categoría como campeón y protagonista de la división súperpluma.