MÉRIDA.- Sumido en una grave crisis y sin nada para celebrar, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) festeja hoy sus XXVIII años, tiempo en el cual en Yucatán nunca ha ganado ninguna elección a diputado estatal ni federal y su máximo logro es haber ganado cuatro alcaldías. 

Lleno de tribus, que se han peleado desde el momento de su fundación, ahora el PRD local enfrenta un nuevo pleito por tratar de quedarse con la presidencia estatal, única fuente segura de entrada de dinero, y varios que han vivido de esa fuente ahora tratan de derrotar al actual presidente Alejandro Cuevas Mena.

A pesar de eso los perredistas locales festejarán hoy viernes 5 de mayo los XXVIII años de fundación de su partido, en el salón “Versalles”, ubicado en la avenida “Quetzalcóatl”   No. 235 entre 10 y 10-A del fraccionamiento “Vergel I”, en esta ciudad.

En el trienio 2012-2015 los del Sol Azteca gobernaron en cuatro alcaldías en Oxkutzcab, Xocchel, Tepakán y Seyé; en 2015 retuvieron los tres primeros municipios y perdieron Seyé, pero ganaron en Hoctún.

En la Legislatura anterior tuvieron a dos diputados por la vía plurinominal –Bayardo Ojeda Marrufo y Luis Manzanero Villanueva-, pero en esta sólo obtuvieron una curul por esa misma vía, y David Barrera Zavala la ocupa. En el Cabildo meridano sólo lograron un lugar, que lo tiene Tonatiuh Villanueva Caltempa.

El papel de los diputados del PRD y de los ediles meridanos de ese partido siempre ha sido triste: Se venden al que ostenta la mayoría, de modo que se vuelven levantadedos de las propuestas oficiales, tanto en el Congreso del Estado como en el Cabildo de Mérida.

Sin embargo, esta vez Barrera Zavala traicionó al PRI y a la presidenta del Congreso del Estado Celia Rivas y se alió al PAN, junto con Tonatiuh, de modo que ahora hay dos grandes bandos en el PRD: Los Perrepanuchos, encabezados por Tonatiuh y Barrera Zavala, y los perrepriistas, encabezados por Cuevas Mena.

Todo indica que, para las elecciones del próximo año, el PRD seguirá en la misma tónica e incluso MORENA puede desplazarlos si el experto vividor de la política y corrupto hasta el tuétano –Andrés Manuel López Obrador-, es el candidato y sigue bien posicionado.

Yucatán es eminentemente bipartidista –PRI-PAN-, y los demás partidos son una minoría que entre ellos juntos no alcanzan gran representación, más que la que las dadivosas leyes electorales les regalas por obtener un puñado insignificante de votos.