MÉRIDA.- La SSY encendió las alarmas por dos casos de rabia en Yucatán, el más reciente en Progreso, donde un pitbull de tres años no tenía ni una vacuna y ataco a su dueño, quien tuvo que acudir a una unidad médica para ser tratado. 

Todo parece indicar el fracaso del programa de vacunación antirrábica en perros y gatos así como en las diversas campañas de esterilización de estos animales de compañía, pues primeramente sucedió en Hoctún y ahora en Progreso.

Es decir, prácticamente la rabia se acerca a Mérida, problema que en un principio la dirección Estatal del Programa de Zoonosis de la Secretaría de Salud de Yucatán, pretendió ocultar.

El primer caso se registró el pasado 30 de marzo, en Hoctún, con un perro domiciliado de cinco meses de edad, pero fue hasta el cuarto día en que se dio a conocer el caso de manera oficial, el cual mordió a su dueño, provocando una lesión en la mano derecha.

Mientras que el segundo caso se registró el pasado sábado 8, con un pitbull que mordió el hombro de su amo, cuando lo trasladaba al veterinario, ante el comportamiento anormal de la mascota, el cual convivía con otros canes.

En ambas poblaciones es notable el problema de los perros callejeros, sólo que en Progreso, este incidente pone en riesgo el período vacacional, y hasta el momento, la SSY aún no establece estrategias con ambos alcaldes.

Ante tales incidentes, se instruyó la implementación de diversas acciones de vacunación casa por casa y detección de posibles animales infectados, para un radio de hasta cinco kilómetros, que en el caso de Hoctún, la actividad se hizo extensiva a las demarcaciones de Xocchel y Tahmek.

La SSY pretendió ocultar el caso de Progreso, pero los vecinos denunciaron la anomalía, pero lo que la dependencia optó por boletinar la situación que prevalece.