MÉRIDA.- Para no pasar un tiempo encerrado en el penal meridano, lejos de la sociedad, el degenerado Raúl López Gómez pagó unos miles de pesos a la muchacha que tuvo la mala suerte de recibir “caricias obscenas”, con el miembro de este sujeto, en el interior de un autobús de la ruta Nora Quintana.
Para tal fin, se efectuó una audiencia de perdón que fue presidida por la juez de control Elsy del Carmen Villanueva Segura.
Antes, López Gómez fue vinculado a proceso por el delito de abuso sexual y tuvo que confesar su mala acción, más si fue grabado y exhibido, por medio de las redes sociales, al ser captado en video cuando sacaba su pene de su pantalón en un camión donde había muchos pasajeros y untaba el miembro en los glúteos de la joven que se encontraba parada delante de él.
De esta forma, las partes llegaron a un acuerdo económico y la querellante otorgó el perdón al imputado, con lo cual se extinguió la acción penal y se dictó el sobreseimiento de la causa.
Igualmente renunciaron a su derecho a impugnar esa resolución.
Como se publicó, los hechos se registraron el miércoles 22 de febrero, a las 14:30 horas, cuando el ahora inculpado se encontraba a bordo del autobús de pasaje de la ruta Nora Quintana, con placas 800-089-Y, que en ese momento daba servicio al público transitando sobre la avenida Jacinto Canek.
A esa hora, el camión estaba lleno de cabo a rabo y mucha gente estaba de pie, lo cual aprovechó el sujeto para colocarse detrás de la muchacha y sacó su pene y lo frotó en varias ocasiones sobre el trasero de la joven.
La muchacha se dio cuenta y gritó pidiendo ayuda, por lo que los pasajeros, al percatarse de esta situación, sometieron al lujurioso y entregaron a las autoridades.


