MÉRIDA.- Después de finalizar la etapa intermedia por el homicidio que se le imputa a Julio César Tapia Sánchez, se dictó auto de apertura a juicio oral y será en los próximos días que el Tribunal de Enjuiciamiento lo condenará por el crimen de su compañero Jonathan Enrique Cuevas Noh.
Este sujeto había sido beneficiado por el Nuevo Sistema de Justicia Penal, pues el 15 de noviembre del 2015 casi mata a un policía, junto con otros cinco sujetos y el ahora occiso.
Fue el juez de control Luis Edwin Mugarte Guerrero, el que lo dejó en libertad, aunque casi mata al oficial Iván de los Ángeles Polanco Castillo, luego de golpearlo y acuchillarlo a las puertas del mismo predio en donde ultimó después a su amigo.
Para componer un poco el asunto, ante la juez de control Suemy del Rosario Lizama Sánchez se presentaron excepciones, acuerdos probatorios, admitieron y rechazaron pruebas.
Habrá de enjuiciarlo por el crimen ocurrido el 16 de febrero pasado, en la colonia Reforma Agraria, en donde ultimó a Jonathan Enrique.
Fue detenido en cumplimiento de una orden de aprehensión por la denuncia que interpusieron los señores Luis Enrique Cuevas Tzuc y Feliciana Noh Cauich.
El 16 de febrero, a las dos de la madrugada, el hoy occiso ingería bebidas embriagantes a las puertas de su domicilio, ubicado en el predio número 161 de la calle 79-A entre 138 y 138-A de la colonia Reforma Agraria, en compañía de Danhan Morales Rosas (en cuya casa ingresaron al agente y por poco lo matan) y el indiciado.
En un momento dado, Tapia Sánchez y Jonathan comenzaron a insultarse y fue entonces que Julio César, actuando con alevosía y ventaja, sacó de entre sus ropas un cuchillo y se lo clavó a Cuevas Noh, a la altura del abdomen, para luego darse a la fuga.


