MÉRIDA.- El matador Jorge de Jesús “El Glisón” ya vive en Mérida para moverse con mejor facilidad por Campeche, Quintana Roo, Tabasco, Chiapas y Yucatán, “donde imparto conferencias de superación y aplico un nuevo método para ayudar a mitigar el dolor de las personas que han perdido a sus seres queridos o piensan en el suicidio”.
Es una técnica nueva que durante 30 años he ido desarrollando conmigo mismo y a través de cursos y libros, tratando de encontrar la mejor manera de solucionar conflictos emocionales –agrega el matador originario de Coahuila, quien nos abrió las puertas de su hogar para dar a conocer su nueva faceta.
En entrevista exclusiva, dice que desde hace un mes vive en Mérida: “decidí quedarme aquí para concentrarme en mi nuevo trabajo y escribir un libro para difundir esta técnica de ayuda emocional. Les aseguro no es una charlatanería, porque la comencé conmigo mismo”, insiste.
De hecho, Jorge de Jesús Glisón explica que todo comenzó cuando hace casi 30 años recibió una cornada en Tlaxcala, Tlaxcala, que marcó su vida: un toro cercenó la arteria femoral de su pierna derecha y la vena safena, dejándolo al borde de la muerte: una semana estuvo en terapia intensiva, “pero gracias a Dios sobreviví”.
Sin embargo, después le dio gangrena y estuvo siete meses en el hospital.
Durante ese tiempo, me mantuvo vivo las ganas de volver a torear, de caminar y lo hice: triunfé y me mantuve en el primer lugar en el escalafón taurino de los novilleros –explica sin falsa modestia y asegura que ese récord aún lo conserva, “tengo la mejor carrera en la historia de la novillería en México.
Después, “El Gilsón” -cuyo mote surgió de su apellido desde sus años en la secundaria-, tomó la alternativa y logró otro récord que mantuvo durante cinco años como el matador con más éxito en México, con más corridas y más orejas cortadas.
Mientras su mirada recorre las dos paredes adornadas con sus trofeos, medallas y reconocimientos, confiesa que durante su convalecencia estuvo a punto de suicidarse, “prefería estar muerto a quedar inválido, porque los doctores decían que ya no volvería a caminar”.
Imagínate, yo era un hombre muy deportista y para mí estar inválido era como ser un mediocre. Gracias a Dios toqué fondo y pude recuperarme mental, emocional y físicamente y volví a torear –explica y añade que no fue fácil, “pero tuve contacto con mi ser interno y cuando salí del hospital tomé muchos cursos, leí sobre el tema y comencé dar conferencias de superación en empresas, universidades y centros de adicciones”.
Gracias al entonces gobernador de Coahuila, Enrique Martínez y Martínez, se creó el programa “Siembra por el crecimiento del ser humano” y comenzó a cambiarle la vida a los internos de las cárceles de su estado natal.
“El Glisón” explica que sus conferencias inician con un video testimonial, pero se enriquecen con la participación de la gente, como cuando un día, un reo se acercó y preguntó: “¿cómo lo hiciste? ¿de qué manera pudiste tener fe, fortaleza y convicción para superar todos tus conflictos emocionales?”
Creo que es mucho más difícil superar un conflicto emocional que un conflicto físico, porque en ocasiones el emocional causa enfermedades psicosomáticas –precisa.
¿Cuál es el método de ayuda que usted aplica?
Es un proceso en que yo mentalizo para liberar miedos, rencores, fobias y funciona bien –manifiesta y asegura que sirve para ayudar a los seres humanos a mitigar el dolor por la partida de algún ser querido o para afrontar situaciones difíciles, como el suicidio. (Continuará)
Se fortalece en el amor de Jesús
El matador Jorge de Jesús “El Glisón”, que estrena en Mérida una nueva faceta para sanar los conflictos emocionales y acabar con los suicidios, cuyas cifras son altas en Yucatán, revela que está a punto de terminar un libro donde plasmará sus secretos.
Quiero difundir esa técnica y lo haré desde Mérida –asegura el matador que en breve estará toreando en el norte de México.
En la segunda entrega de la entrevista realizada en su hogar, ubicado al Norponiente de Mérida, dice con gratitud que Jesucristo le dio la fortaleza, la fe y la convicción que necesitaba para resolver sus conflictos, así como el de las personas que acuden a él.
Una vez, una persona comenzó a llamar a seres superiores, a sus santos y vírgenes para resolver sus problemas, pero yo sugerí invocar la figura del Hijo de Dios y así lo hicimos y se manifestó Jesucristo para disolver todos los miedos. De ahí para adelante, lo invocamos –señala y recuerda un versículo de la Biblia: “Donde dos o más se junten en mi nombre, yo estaré ahí en medio de ellos”.
Entonces, ¿qué significa eso?
Que mi método tiene respaldo filosófico, religioso y psicológico. He estudiado a todos los grandes psicólogos en la historia de nuestro planeta –precisa Jorge de Jesús.
¿Este método… tiene algún nombre? ¿Es eficaz?
“El Glisón”, inmediatamente responde: “Sí, es eficaz porque la gente sana en la primera cita. Cuando termina el proceso, la gente se va a casa feliz, diferente, contenta. Al método le llamo “El proceso de transformación”.
Insiste en que el método es tan eficaz que libera todo el dolor, toda la energía negativa del ser humano, como rencor, odio, culpa, sufrimiento, desamor, humillaciones, violaciones, secuestros, “incluso ayuda a gente que ha cometido asesinato”.
Puedo ayudar a la gente que sufre o que no ha podido liberarse del sufrimiento a través de los psicólogos tradicionales, porque conjugo varias técnicas como psicoanálisis, hipnoterapia, regresión, visualización. En una hora y media o dos, la gente va directo a la raíz de sus problemas, los confronta y entonces, perdona, pero lo hace desde adentro, desde su corazón.
¿Qué diferencia hay entre su método y otros?
Yo logro que la gente entre en una especie de nivel profundo de conciencia y entonces ahí, sí es capaz de perdonar completamente, de liberarse del resentimiento u odio, se quita un gran peso de encima, porque ya no tiene nada que lo oprimía.
Háblenos de sus próximos proyectos.
Dice que el proyecto más importante es su libro, “que ya lo tengo muy adelantado, quiero rematar con el capítulo de esta técnica, que para mí es lo importante. El libro va a estar aderezado de todo lo que he vivido, como por ejemplo, que a los 17 años me fui de aventón a Alaska, trabajé ahí como pescador de salmón; a los 20 años le di la vuelta al mundo, trabajé en la India en un campamento de elefantes, acabé como ingeniero agrónomo zootecnista; fui el primer payaso del rodeo tipo americano, fui charro, buzo y paracaidista, gracias a Dios he hecho todo tipo de actividades”.
El libro también revelará cómo empieza en la fiesta de los toros, sus poemas, sus 28 cornadas, sus 17 fracturas, sus mujeres y sus hijos, “tendrá de todo, hasta sexo y drogas”.
¿Tuvo muchas mujeres?
Suelta la carcajada porque no se esperaba la pregunta y responde:
He vivido intensamente, me siento afortunado, privilegiado en muchos sentidos, tuve siete esposas que me dieron 12 hijos. Ahora estoy feliz de vivir en Mérida, porque el pueblo yucateco es muy sensible, con una gran cultura y gran trascendencia espiritual cultural, filosófica e intelectual. Dios me trajo aquí”.
MARTHA LÓPEZ HUAN.-


