MÉRIDA.- En una más de las anomalías y corruptelas en la Tesorería municipal, se supo que Eloína Isabel Martínez Puc, jefe de cobranza, duplicaba folios de pago de tianguistas y de mercados, a fin de quedarse con el dinero y repartírselo entre los coludidos, quienes de esa forma se quedaron con un muy buen dinero del impuesto de los meridanos.
Esta anomalía la conocía la ex tesorera Laura Muñoz Molina, quien nunca hizo nada al respecto; además estaban enterados Santiago Massa Ramos, subdirector de Ingresos, y Guadalupe Canché Camarillo, jefe de Administración Tributaria y acusada de diversas anomalías.
El modus operandi
Cada folio de los ambulantes o tianguistas es un recibo, el cual sirve para cobrar derecho de piso, de modo que cada folio es un cobro y, por tanto, es dinero; los involucrados sacaban copia del folio (lo clonaban como ellos dicen) y cobraban sin ingresar el dinero en la Tesorería.
A los que manejan estos folios se les dice recaudadores y según nuestras fuentes uno de los involucrados es Ricardo Martín.
Una vez que se supo y muchos empleados lo regaron los tres funcionarios antes mencionados nunca hicieron nada “porque Eloína es una panista de años”, de modo que bloquearon una auditoría, a fin de que no se descubra la tranza.
Este desvío del dinero se descubrió porque un tianguista se dio cuenta se lo dijo a un empleado el cual se molestó y comenzó a difundirlo, y mientras más empleados se enteraban m´s grande era la molestia en la Tesorería, pero nunca castigaron a los culpables. Se desconoce el monto de lo que se llevaron por esta acción ilegal.
Antes estuvo de “aviadora” Eira Polito, quien cobrarba en la Tesorería pero su trabajo era ver las cosas de Renán Barrera Concha.
Se espera que el nuevo tesorero, Juan Carlos Rosel Flores, haga algo al respecto y no permita estos y otros actos de corrupción que hay en la Tesorería.


