CHICXULUB PUERTO.- Ayer jueves, con una procesión en el mar y en las principales calles del puerto y con una misa terminó la fiesta en honor de la virgen de la Caridad del Cobre, actos religiosos que comenzaron a las cinco de la mañana y que encabezó el párroco Cristian Cáceres Solís.
A las 5 de la madrugada los custodios de la Caridad del Cobre llegaron a su capilla, ubicada al oriente del puerto, y colocaron la imagen en una urna; al son de las guitarras y trompetas del mariachi Palmeros la trasladaron en procesión hasta la playa, en donde la subieron a la lancha “Eunice”.
Varias embarcaciones ribereñas se sumaron al tradicional paseo con la imagen de la Caridad del Cobre, patrona de los pescadores; a las 5:30 horas aún estaba oscuro y varios grupos de ribereños zarpaban para la pesca de pulpo y otros escameros llegaban a la playa cuando la “Eunice” zarpó para recorrer la costa de este puerto.
A 6:30 retornaron las lanchas y los pescadores y sus familias llevaron a la Caridad del Cobre en procesión por varias calles del puerto hasta su capilla. Durante el recorrido el mariachi entonó varias canciones.
Cuando la procesión llegó a la capilla esperaba el padre Cristian Cáceres, quien bendijo a la patrona de los pescadores y después ofició la misa, la cual se inició a las 7 horas; en la homilía dijo que ayer jueves se celebraba también la natividad de la virgen María, a quien Dios escogió para la salvación del mundo y ser el asiento de su hijo Jesús.
El padre Cristian Cáceres también dijo que en este mundo de carencias y abundancia, no solo cuando hay enfermedades y necesidades económicas se deben de acordar de Dios y pedirle su ayuda, sino también cuando hay abundancia de dinero, agradecer al Señor que se cuenta con los recursos y acordarse de la iglesia católica, no despilfarrar y olvidad que todo se debe a la gracia de Dios.
El sacerdote señaló que cuando Dios nos priva de una cosa, es porque nos ha abierto otra puerta para algo mejor, más grande y profundo.
También dijo a los feligreses que los ojos de la virgen María “sean nuestros ojos para mirar con misericordia al mundo”. Luego de la misa se repartieron refrescos y tortas de cochinita a todos los asistentes.


