MÉRIDA.- Ante el mal estado en que se encuentran los rieles y los durmientes del ferrocarril, ayer jueves, a las 7:30 de la mañana, un convoy de siete furgones jalados por dos locomotoras se descarriló cuando se encontraba entre la colonia Libertad y el fraccionamiento Nueva Mulsay.
Las locomotoras 1824 y 8554 de “Ferrocarriles del Istmo de Tehuantepec S.A. de C.V.”, encabezaban el convoy, las ruedas de la segunda máquina, las de una tolva cargada con cemento y las de dos furgones cargados con rollos de alambrón, se descarrilaron, los pernos que unen las vías se botaron y los rieles se ladearon.
Varios trabajadores de esa empresa, con ayuda de dos “gatos” hidráulicos de gran tamaño, levantaban los vagones para colocar las ruedas sobre los rieles, la maniobra se repetiría con cada vagón descarrilado, una de las personas que dirigía el trabajo comentó con uno de sus subordinados que tuvieran cuidado porque debido al tonelaje, la inclinación y el talud podría “desmoronarse” y volcar el vagón.
Los trabajadores también llevaron un riel de aproximadamente 39 pies y alrededor de 600 kilos de peso, que tendría que ser arrastrado por siete trabajadores cerca de 200 metros, para cambiar el que resultó dañado.


