MÉRIDA.- Ante la problemática que impera en el Instituto Patria, la Arquidiócesis de Yucatán descartó su intervención para la pronta solución del lío legal y financiero que impera en el plantel.
El arzobispo Gustavo Rodríguez Vera lamentó lo ocurrido pero se mantiene al margen de la supuesta reventa del inmueble, protagonizada por David Abraham Achach y su esposa, presidenta del Instituto Estatal de Acceso a la Información, Susana Aguilar Covarrubias.
Mencionó que la Iglesia ha perdonado la actitud de ambos ex directivos del Instituto Patria, quienes se negaron a devolver el Instituto Patria a la Arquidiócesis de Yucatán.
Aclaró que la institución perteneció a la Iglesia católica desde el punto de vista moral, pero no en el aspecto legal, pues fue fundado y dirigida por un consejo de católicos, presidido por la hoy funcionaria.
“Lo que fue propiedad de la iglesia pasó a propiedad privada, y cuando se pidió la devolución, los directivos se negaron a entregarla, por lo que la Arquidiócesis optó por deslindarse del asunto”, acotó durante la conferencia de prensa que presidió en el marco del Jubileo de la Juventud, a efectuarse el próximo domingo 14.
Expresó que la participación de la Arquidiócesis de Yucatán fue a través de profesores, dedicados a la formación cristiana de los jóvenes, por lo que ahora, con la actual situación “ya no se le puede llamar católico, puesto que han cambiado su forma de ser.
Remarcó que no se preveía un problema financiero, pero todo parece indicar que hay una deuda grande, y lo mejor para el consejo fue la venta.
Remarcó que desconoce con detalle la situación que prevalece, tal el caso de la re venta de la escuela así como los presuntos actos de corrupción que prevalecen por parte de funcionarios del Registro Público de la Propiedad y Comercio (RPPC).
Cuestionado sobre su se siente decepcionado por la actitud Abraham Achach y su esposa, negó tener esa postura, ya que “Dios en momento lo necesario, no tengo ese sentimiento adverso”.
Incluso, que la Iglesia ya los perdonó y en dado caso de que cambien su forma de pensar, “siempre hay tiempo para arrepentirse”.
Finalmente, resaltó que desconoce la intensión de los nuevos directivos del Instituto, y descartó acercarse a ello.
“Si ellos quieren (acercarse a la iglesia), serían bienvenidos”, concluyó al expresar que en el Jubileo prevén la asistencia de mil 500 jóvenes.


