MÉRIDA, Yucatán, martes 27/10/2026.- Con Morena regresó la corrupción, el dedazo, el compadrazgo y otras viejas prácticas políticas, como cuando Fidel Velázquez, sempiterno dirigente de la CTM decía: el que se mueve no sale en la foto.
Esto fue lo que le sucedió a Estefanía Baeza, quien se movió sin consultar y dejó la Secretaría de Bienestar para inscribirse a la candidatura de Morena en Mérida, pero cuando Liborio Vidal alzó la mano, a ella la bajaron e hizo tremendo berrinche.
Molesto por sus desplantes (y por moverse antes de tiempo), el gobernador Huacho Martín ya no aceptó que vuelva a la dependencia estatal, que ya tiene una nueva titular, la diputada con licencia Aydé Verónica Interián Arguello.
Al quedarse como el perro de las tortas, a Estefanía Baeza no le quedó más remedio que arrollar su cola y volvió a su xlá diputación.
Ya solicitó su regreso a la Legislatura y en las sesiones plenaria de mañana ya debe estar de nuevo en su curul, con la vergüenza de estar en la lona luego de encumbrarse y con la oportunidad de seguir una carrera política, pero ahora está en total incertidumbre.


