MÉRIDA, Yucatán, viernes 09/10/26.- En la máxima demostración de su letzeísmo (servilismo, lambisconería, adulación), en un lugar donde no debería quitarse el sombrero, el “Quis Lu’um” Wilmer Monforte lo hizo sólo para lambisconear al gobernador Huacho Martín, en el informe de la presidenta del DIF Yucatán, Wendy Méndez Naal.
Es tan perro lambiscón que en el informe de una señora que no es nada legalmente, se quitó el sombrero, cuando donde debería quitárselo (en el Congreso) no lo hace. En el recinto donde se hacen las leyes no se lo quita, pero ante el gobernador es capaz hasta de bajarse el pantalón.
Creímos que esos tiempos del servilismo legislativo ya estaban enterrados, pero Morena los revivió junto con el culto al gobernador, quien en los gobiernos guindas es amo y señor. ¡Al diablo la división de poderes!
Como dijo un diputado oficialista hace muchos ayeres: yo soy empleado del gobernador. Con sus actitudes Wilmer grita que no sólo es un empleado del gobernador, sino que además es un perro arrastrado.


