MÉRIDA, Yucatán, lunes 05/10/26.- “Pandió el cúnico” en la cúpula Guinda, como diría el Chapulín Colorado: Viéndose perdidos y sintiendo el frío aliento del rechazo ciudadano en los municipios, se dedica a ‘piratear’ candidatos.
La dirigencia de Morena en Yucatán mandó al diablo el orgullo y la dignidad ideológica para convertirse en la agencia de reciclaje político más desesperada del estado.
Los morenacos saben perfectamente que con sus propios números no les alcanza para ganar ni una comisaría, de modo que buscaron otra solución: Patearles el It (culo, fundillo) a los militantes de cepa -esos que sudaron la camiseta y se tragaron el discurso de la “honestidad”-, para entregarse en los brazos de figuras cuestionadas y chapulines profesionales.
El bochornoso espectáculo en Umán, con el caso de Conchita Ruiz evidencia de qué están hechos: Tras brincar alegremente de camiseta en camiseta, fue arropada con bombos y platillos por la directiva morenista.
Eso fue una burla descarada para los fundadores locales, y para la presidenta municipal Waldina, a quienes obligaron a aplaudir a quien ayer combatían con tal de arañar un par de votos.
COMPRAN CHATARRA CON NUEVA ALIANZA: La vergonzosa alianza con rémoras políticas y estructuras de ocasión, como Nueva Alianza, lo confirma, Morena prefiere piratear liderazgos ajenos y comprar voluntades al mayoreo antes que afrontar la contienda con cuadros propios.
LA TRAICIÓN COMO ESTRATEGIA DE SUPERVIVENCIA: El mensaje para la base guinda no puede ser más humillante: “Ustedes no sirven para ganar”.
Al saberse acorralados por el voto castigo en Yucatán, MORENA prefirió empeñar el alma al diablo, pero el tiro les puede salir por la culata, porque el electorado no es ciego y la militancia traicionada ya les tiene preparada la factura para la hora de las urnas.


