MÉRIDA, Yucatán, lunes 05/10/2026.- La llegada de Concepción Ruiz, conocida como “Conchita” o “Conchi”, a las filas de Morena no fue para sumar, sino que llegó a dividir, además que su teatrito de posar para la foto con la gente del PAN causó fuerte malestar en el Comité municipal de ese partido.

Todo mundo vio a Conchi arremeter durante años contra los morenistas, ahora se preguntan si sus antiguos adversarios se convertirán, de la noche a la mañana, en sus más fieles aliados.

Según información que circula en el municipio, en el Comité panista están muy enojados, porque consideran que Conchi Ruiz utilizó al PAN como pantalla para disimular su destino real.

Fuentes cercanas aseguran que Conchi sabía desde el principio que se incorporaría a Morena e incluso realizó más de dos viajes a la Ciudad de México, para cerrar acuerdos con sus nuevos enlaces y jefes.

A pesar de ello, hizo circular fotografías de reuniones con panistas de Umán para causar la impresión de que se sumaría al blanquiazul.

Como muestra del cambio de fortuna que acompañó el proceso, se señala que estrenó una camioneta BMW que maneja su hermano, claro producto de traicionar a MC y como bono económico de bienvenida a MORENA.

TRAS EL FINANCIAMIENTO

Además, antes de anunciar oficialmente su ingreso a Morena, ya buscaba reuniones con empresarios para conseguir financiamiento para su proyecto político.

El movimiento no ha sido pacífico ni siquiera dentro de su propio grupo. Una parte importante de su gente ha decidido no seguirla porque no congenia con los equipos de Kenia Waldina Sauri y de Mardoqueo, con quienes tendría que convivir al pasar a Morena.

Esa fractura interna deja a Conchi Ruiz con un apoyo reducido y abre un frente de división en el partido que la recibe.

Mientras tanto, la alcaldesa Kenia Waldina Sauri respondió con un mensaje de apertura al escrutinio público.

KENIA CONTRAATACA

Afirmó que no le teme a la evaluación ciudadana y que está dispuesta a medirse en una encuesta para que los umanenses juzguen el trabajo de su administración.

“Puedo equivocarme, puedo tomar decisiones que no todos compartan y puedo ser cuestionada por ellas. Eso forma parte del servicio público y lo asumo con responsabilidad”, declaró.

Sobre su futuro político, dijo que respetará los tiempos y procedimientos correspondientes, pero dejó clara su disposición a someterse al veredicto de la gente: “Cuando llegue el momento, que la gente diga qué piensa de nuestro trabajo. Yo estoy dispuesta a ser evaluada”.