DZIDZANTÚN, Yucatán, viernes 02/10/26.- Mafia con uniforme policiaco: Policías del municipio operan una grave red de corrupción, extorsión, cobro de piso, levantones, robo y desaparición de vehículos.
Las motos que se decomisan en horas de la madrugada las sacan del pueblo a bordo de patrullas y todo se hace con la venia, el permiso y la protección de la directora de la policía Virginia Aguirre Jamaica.

Policías, por medio del anonimato, por temor a represalias, dieron a conocer el corrupto modus operandi de la corporación policiaca, por medio de la cual, bajo la protección de la directora de la policía municipal, comandantes ordenan quitar y levantar motocicletas bajo cualquier pretexto, a fin de cobrar elevadas multas, que van desde los $1,600 a 2000 pesos, dinero que no entra a tesorería municipal.
Según los oficiales existe una mafia dentro de la corporación policiaca, la cual utiliza el uniforme para intimidar, extorsionar y acosar a conductores; incluso han robado y desaparecido motocicletas decomisadas, las cuales embodegan hasta cuatro meses en un cuarto y, si el dueño no paga una elevada, multa las desaparecen.
DESAPARECEN MOTOCICLETAS (modus operandi).- Las motocicletas que quitan las embodegan en un cuarto con llave, al cual solo tres personas tienen acceso: La directora de la policía municipal Virginia Aguirre, su esposo Alberto May quien indebidamente y contra la ley ocupa el cargo de coordinador de la policía, y el comandante José Cimé, herencia que dejo la administración anterior.
Si exigen su derecho y piden que les digan porque les decomisaron sus motocicletas, a los dueños de las motocicletas los detienen con violencia, luego los encarcelan DESNUDOS en una celda bajo el cargo de alterar el orden público y entorpecer la labor policiaca; también les toman fotos desnudos, para amenazarlos y que no denuncien los abusos policiacos.

Las motos que les quitan a conductores les hacen creer que se las llevan al corralón de la SSP o a Abimerhi o Roffil, cuando en realidad las embodegan en un cuarto bajo llave; les piden copias de las facturas, después de cuatro meses embodegadas si no pagan una elevada multa los policías las desaparecen, las venden con la copia de la factura o las desmantelan por pieza para venderlas.
DONDE PARAN LAS MOTOCICLETAS DECOMISADAS: Las motociclistas, en su mayoría nuevas o seminuevas, que no recuperan los dueños, en horas de la madrugada una patrulla las saca del pueblo, las lleva hasta el entronque de la carretera federal a la altura de Baca, donde las entrega a otra persona encargada de llevarlas y venderlas en pueblos al Sur del Estado “Venta de moto para pueblo”.
Otras motocicletas seminuevas, pero que tienen algún defecto de plástico las desmantelan y las venden por piezas.
PRUEBAS: Estas declaraciones con fotografías audios y videos, que están en poder de El Grillo, deja al descubierto una terrible corrupción y complicidad con presuntas bandas delictivas dedicas al robo de vehículos dentro del mando policíaco de Dzidzantún.
Un modus operandi similar utilizan con vehículos decomisados, información que se dará en otra nota, casos que autoridades estatales y federales competentes deberían de investigar, así como se exige la intervención urgente de la CODHEY.
CONTINUARÁ


