MÉRIDA, Yucatán, lunes 14/09/2026.- “No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de regalar el patrimonio de Yucatán”, afirmó el diputado local y presidente estatal del PRI, Gaspar Quintal Parra, al anunciar su voto en contra del dictamen que autorizó la donación de seis inmuebles, con una superficie aproximada de 56 hectáreas, a Tren Maya, S.A. de C.V.

El legislador dijo que apoyar proyectos de infraestructura no significa autorizar al Gobierno a desprenderse gratuitamente de bienes públicos sin demostrar previamente que la operación conviene a los yucatecos.

“Si estas tierras son necesarias para el Tren Maya, que se justifique. Pero una cosa es colaborar con un proyecto federal y otra muy distinta regalar 56 hectáreas que pertenecen al pueblo de Yucatán”, señaló.

Quintal advirtió que el propio dictamen contiene una cronología que exige explicaciones: Tren Maya solicitó las 56 hectáreas el 20 de mayo de 2025; posteriormente, el Gobierno estatal adquirió cinco de los predios el 13 de agosto de 2025 y el sexto hasta el 19 de febrero de 2026.

“Primero Tren Maya pidió las tierras, después el Gobierno las compró y ahora pretende donarlas. Entonces que nos expliquen algo elemental: ¿cuánto dinero de los yucatecos se utilizó para adquirir estos terrenos y por qué ahora debemos regalarlos?”

El dirigente estatal del PRI cuestionó además que el dictamen no proporcione elementos suficientes para conocer el costo de adquisición, el valor actualizado de las 56 hectáreas y el beneficio económico concreto que obtendrá Yucatán por la operación.

“Estamos hablando de patrimonio público. No basta decir que habrá desarrollo, turismo o conectividad. Hay que demostrar con números qué gana Yucatán”, afirmó.

Gaspar Quintal señaló que existen otras figuras que debieron analizarse antes de optar por desprenderse definitivamente de los inmuebles, como establecer contraprestaciones, arrendamiento, comodato o mecanismos que permitan utilizar los terrenos para el proyecto sin que Yucatán pierda gratuitamente su propiedad.

“Si el proyecto es tan importante y necesita estas tierras, entonces debe existir una manera de colaborar sin regalar lo que es de los yucatecos. Desarrollo sí; regalar el patrimonio de Yucatán, no.”

Finalmente, Quintal resumió las condiciones mínimas que deberían conocerse antes de discutir cualquier transferencia definitiva de los terrenos:

“Que nos digan cuánto costaron. Que nos digan cuánto valen. Que demuestren qué gana Yucatán. Mientras no respondan esas tres preguntas, no existen razones suficientes para regalar 56 hectáreas del patrimonio de los yucatecos.”

Y concluyó:

“No estamos en contra del desarrollo. Estamos en contra de regalar el patrimonio de Yucatán. El desarrollo se impulsa; el patrimonio se defiende.”