CHETUMAL, Quintana Roo, lunes 14/09/2026.- La fragilidad del ecosistema marino en el sur de Quintana Roo volvió a quedar en evidencia tras el encallamiento de un yate de recreo tipo motoryate, en la zona de arrecifes de Mahahual.
El percance de la embarcación privada encendió de inmediato las alarmas de los cuerpos de rescate y defensores del medio ambiente, que demandan una intervención quirúrgica para retirar la nave antes de que el oleaje provoque un desastre de mayores proporciones sobre las colonias de coral.
Con base en lo señalado por el Proyecto Aak Mahahual, los encallamientos marítimos obedecen a diversos factores que van desde fallas mecánicas en los sistemas de propulsión hasta descuidos de navegación, errores en el cálculo de mareas o el desconocimiento de la topografía marina local por parte de las tripulaciones.
Al quedar atrapado directamente sobre la cresta calcárea, el bote está inmovilizado y expuesto a la fricción constante con las rocas y corales, un escenario que incrementa la vulnerabilidad del casco a sufrir fracturas significativas.


