MÉRIDA, Yucatán, miércoles 09/09/2026.- La destrucción de las dunas costeras, esas que contribuyen a la vida al mar, protegen contra la erosión y los ciclones tropicales, no para en Yucatán, y ahora la ambición de inversionistas sin escrúpulos apunta hacia el puerto de Chabihau, en la costa norte del estado.
Vía una denuncia ciudadana nos llega evidencia de maquinaria pesada realizando excavaciones y removiendo arena directamente sobre las dunas costeras, lo que pone en riesgo un ecosistema tan frágil.
La denuncia ocurre apenas mes y medio después de que se destapó el escándalo en las dunas de Chuburná, lo que vuelve a encender las alertas sobre la presión de proyectos y posibles intereses inmobiliarios sobre el litoral yucateco.
En Chabihau hay antecedentes de denuncias por tala de manglar, rellenos y construcciones irregulares.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente quién realiza los trabajos y si cuenta con los permisos ambientales. En caso de contarlos, se está extralimitando porque la autoridad ambiental no debe permitir la destrucción de la duna costera.
Las dunas no son simples montículos de arena: ayudan a proteger la costa de la erosión y son hábitat de especies nativas. Profepa y Semarnat deben estar más pendientes de su cuidado o todos pagaremos las consecuencias.


