MÉRIDA, Yucatán, viernes 21/08/26.- Como dice la canción: El verano ya se va y nos ha dejado en Yucatán muchas cosas, entre ellas tres sonados fracasos de políticos que se quedaron como aquella solitaria golondrina que no hizo verano.

Los fracasados del verano son: Sergio MalVadillo Lora y su fallido autodestape en el Polifórum Zamná; Liborio Vidal y su decepcionante reaparición en Morena, y, finalmente, el “piojo” Óscar Bruto, quien aspiraba a la alcaldía de Mérida, pero por falta de hé y de generosidad lo bajaron.
DEBUT Y DESPEDIDA: Eso fue para Malvadillo su intención de mostrar músculo político, una tarde de debut y despedida. Fue un fracaso con todas sus letras, y aunque él tratar de aparentar que no pasó nada, la realidad es que ese tropiezo le va a costar más de lo que espera.
Son esas caídas de las que un político no se levanta y, si su intención era demostrar que tiene estructura para ofrecerla al mejor postor, quedó en total ridículo. Si a MalVadillo no le respondió la maiceada estructura, no lo va a hacer con el político que por pendejo la compre (la inexistente extructura).
Encima ese día de la fiesta de autodestape un loquito salió a decirle sus verdades a Malvadillo, quien desde ahora ya está en la banca y eso que aún no comienza el partido.

LIBORIO “JUDAS” VIDAL: El multipartidos Liborio Vidal asomó la cabeza y le cayeron a pedradas como toloc en albarrada. Creyó que la gente no se daría cuenta de su cambio de camiseta, uno más pues ahora tiene la de Morena, luego de su paso por el PRI, PRD, PVEM y PAN.
Lo que no sabe la gente es que Liborio busca acomodo con el partido en el poder para chantajear y obligar a los alcaldes, diputados y gobernador a que firmen convenios de compra a sus tiendas Bomssa: Un convenio de hasta $50 millones para el gobierno del estado y uno poco menor para la alcaldía meridana.
A ese sí debería pedirle el gobernador que tenga la camiseta bien puesta, pero a favor de la gente. A él sí deberían regañarlo y no a los pobres trabajadores de la salud explotados y mal pagados.
Creyó Liborio que los yucatecos le celebrarían su reaparición: Pobre ingenuo, pues nadie le ha dicho que ante la opinión pública es el Judas político más grande. Todo mundo sabe que traicionó al PAN por no haberle dado la candidatura a gobernador y por eso no lo quieren los ciudadanos.

Ahora sí que ni con dinero baila el perro, pues si eres traidor aunque tengas dinero bailas como perro.
ÓSCAR BRUTO: Si alguna vez soñó que sería candidato por Mérida, el sueño se le esfumó demasiado rápido y se convirtió en su pesadilla, pues su “piojez”, intolerancia y su falta de capacidad no le permitieron avanzar más.
Ni tiene talento ni es buen mozo (todo lo contrario de la canción de Niurka), ni echa para adelante. Si no fuera por el fraude del 2024, no sería diputado y sería como todo buen izquierdista, un eterno perdedor.
Dicen que como consuelo, luego que nunca figuró en las encuestas, le ofrecieron que repita como diputado federal y todo indica que ahí se va a quedar, pues nada garantiza que el 2027 sea igual que tres años atrás. Hoy Morena es un partido muy desprestigiado por sus errores, fracasos y nexos con el narco.


