MÉRIDA, Yucatán, martes 18/08/26.- No importa la hora, el lugar ni las circunstancias, cuando te toca te toca y la Huesuda Maya no perdona: En la madrugada de hoy martes se llevó a un ebrio perrero (vendedor de perros calientes o hot dogs), en el Sur de Mérida.
Entre perro y perro que despachaba, el perrero se empinaba sus chelas, de modo que al acabar su jornada laboral le siguió a la parranda por la noche, hasta que lo encontraron muerto en una calle de la colonia Santa Rosa (sur de Mérida), víctima de un automóvil, cuyo conductor cobardemente huyó.
La única evidencia que dejó el autor del atropellamiento fue una parte del guardalodos. El vendedor de perros calientes quedó sobre el pavimento, donde hoy en la mañana lo encontraron los vecinos y llamaron al número de emergencias 9-1-1.
Al llegar al lugar, paramédicos confirmaron que el perrero ya se había ido con la Huesuda, a causa de un traumatismo craneoencefálico, es decir fue un brutal golpe el que recibió.
El infortunado perrero fue identificado por su jefe, quien informó que trabajaba en la venta de hot dogs y que durante la noche estuvo consumiendo bebidas alcohólicas con otras personas. Posteriormente se fueron a dormir y horas después fue encontrado sin vida.


