DZILAM DE BRAVO, Yucatán, jueves 13/08/26.- La pesca furtiva cobra facturas: De Dzilam a Telchac no hay pulpo, pues los depredadores, a los que los alcaldes alojan en este puero acabaron con el molesto, durante la veda.

Ribereños denuncian que pescadores foráneos y varios del puerto están dedicados al buceo furtivo, con compresores o buceo al pulmón, y que utilizan ganchos, cloro y otras sustancias químicas para sacar pulpo de las cuevas.

LA QUEJA: Mientras que en la zona de Progreso la pesca del octópodo empezó bien y se paga a $100 el kilo de pulpo grande, en esta parte del litoral yucateco pescadores ribereños del puerto hasta Telchac sufren las consecuencias del buceo furtivo y de la depredación que se hizo durante la veda del molusco: “No hay pulpo y el precio está por los suelos”.

CONTRADICTORIO: Sin embargo, esta afirmación contrasta con las reglas de la oferta y la demanda, pues cuando un producto escasea se vuelve caro.

A pesar de la queja de que no hay pulpo y de que el precio está muy bajo, la buceadera sigue, pues todos los días salen decenas de lanchas que tienen jimbas amarradas para engañar que pescan pulpo de manera artesanal, sin embargo, los pescadores depredan al molusco.

Los hombres de mar dijeron que no hay pulpo grande, porque todo lo acabaron los buzos furtivos.

“Por lancha con dos alijos contrabajo logramos sacar de 20 a 40 kilos por día, en su mayoría es puro pulpo mediano y chico, además de que el precio de compra está por los suelos No sale ni para los gastos”, precisó uno de los entrevistados.

AMARRAN LANCHAS: A 12 días de abrir la temporada de pulpo, varios pescadores ya amarraron sus embarcaciones debido a que los precios están por los suelos, ya que los permisionarios pagando a 60 pesos el pulpo chico, y 80 pesos el grande, y según dicen, no sale ni para los gastos de gasolina.

Hay una gran desventaja entre el buceo furtivo y la pesca artesanal de cordel, ya que, mientras los buzos depredadores utilizan compresores, ganchos, cloro y otros químicos para sacar pulpo de sus cuevas, los pescadores usan jimbas y cordel.

“La Semarnat y la Profepa deberían mantener vigilancia y detener la pesca ilegal del molusco, además de aplicar sanciones ejemplares a estos furtivos”, finalizaron los hombres de mar.