MÉRIDA, Yucatán, martes 04/08/2026.- No hubo autodestape, pero si verdades que hieren y matan: A MalVadillo le llamaron hipócrita, traidor, rata y cobarde, que solo utiliza al pueblo.

A la fiesta de cumpleaños de Sergio Malvadillo Lora no llegaron los invitados que esperaba para su autodestape, pero sí llegaron invitados incómodos, como Israel Cruz Hernández, un loquito morenista que se anda achocando en los eventos políticos

Embriagado con la abundancia de cerveza en la fracasada fiesta, Cruz Hernández le arrebató el micrófono a Malvadillo Lora y comenzó a decirle sus verdades. Le dijo que es un hipócrita, traidor, rata y hasta cobarde que solo utiliza al pueblo.

Sólo le faltó decirle que en seis años multiplicó su sueldo y ahora es uno de los multimillonarios de Yucatán, pero no aparece en la lista de Forbes, porque toda su fortuna la tiene repartida entre sus prestanombres.

Al principio Malvadillo creyó que Israel Cruz le quitó el micrófono para decirle elogios, como hacen los invitados a sus fiestas. ¡Cómo no van a hacerlo si les paga la comilona y la peda!

Sin embargo, pronto el rostro de Sergio comenzó a descomponerse ante la andanada de verdades que salían de la boca del invitado incómodo.

Trataron de quitarle el micrófono, pero Cruz Hernández se resistió, incluso se acercó peligrosamente a Vadillo, quien ya para entonces estaba a la defensiva y con el evidente encabronamiento en la cara.

No tardaron en llegar los guaruras de Malvadillo Lora, que sacaron a empujones y con golpes a Israel Cruz, quien publicó en una cuenta de Facebook que le sacaron sangre de la nariz y lo dejaron con hematomas en el cuerpo.

Según su publicación, varios testigos le aconsejaron que fuera a una clínica para que lo revisen y que ponga una denuncia en la Fiscalía. Igual mencionó que está esperando que Malvadillo rinda un comunicado sobre la agresión.

Es mejor que se siente a esperarlo, porque de pie se va a cansar. En estos momentos Malvadillo debe seguir llorando por el fracaso de su autodestape, del cual la cereza del pastel fue el momento incómodo con el inesperado invitado.