MÉRIDA, Yucatán, domingo 05/07/2026.- Que lloren niños, que lloren, como decía Miguelito, el rey de los pastelitos: Inglaterra puso en su lugar a México, aunque la FIFA trató de ponerlo en un buen lugar poniéndole los rivales más débiles, fáciles de vencer, rivales de tercera, cuarta e incluso de quinta categoría.

Se acabó el circo, la 4T ya no pudo comprar más. El Mundial a estas alturas ya se juega entre los mejores, no entre los que pagan para que dictaduras, como las de la judía, le sigan dando atole con el dedo al pueblo bueno.

Desde los tiempos de los romanos los triunfos deportivos son bocanadas de aire para los gobernantes corruptos y, en el caso de México, aliados con los criminales.

Con los triunfos de la selección se olvidaron momentáneamente problemas como la carestía, la corrupción, los desaparecidos, la estafa maestra del tren maya, los narcopolíticos y la impunidad de políticos rateros, pero vestidos con el chalequito guinda.