MÉRIDA, Yucatán, miércoles 01/07/26.- A pesar de que hizo algo deleznable, pues violó a su propia hija, a Gorety Gesabel C. H. la condenaron sólo a 24 años de cárcel.

Aunque merecía muchos más años de cárcel, sólo le impusieron los antes mencionados, porque consiguió un proceso abreviado, el cual premia al delincuente.

La autora de esta nueva injusticia fue la juez de control de Umán, Iliana Elizabeth Álvarez de la Cruz.

A Gorety la detuvieron cuando salía de un hospital, donde estuvo internada, porque la acuchilló su nuevo “ke’ex” (querido, amante, concubino), Remedios R.R. (a) “Negro”, el 6 de enero del 2025.

La juez también la amonestó públicamente; le suspendió sus derechos políticos; la condenó a la reparación del daño en abstracto y le impuso una multa de 600 días de salario.

EL DELITO: Empezó a principios de abril del 2020, en una casa del puerto de Sisal, comisaría de Hunucmá, luego que Gorety y su amante, quien está prófugo, entraron al cuarto de la hija, de 15 años de edad, de la degenerada mujer y ambos le impusieron la cópula.

A esa mujer. A la que no se le puede llamar madre, no le importó que estaba atentando contra su propia hija.

La degenerada acción de Gorety y de su entonces “querido” se repitió durante los meses de mayo y junio.