MÉRIDA, Yucatán, miércoles 01/07/26.- El incapaz de Armín Lizama Córdova, director del IDEY, corrió a Anastacio Méndez director de Alto Rendimiento, como chivo expiatorio, por la debacle en los juegos nacionales.

Pero lo peor es que quiere poner en el cargo al ex futbolista progreseño Alfonso Domínguez, quien NO tiene el perfil para ese puesto.

Esto se da en medio de la lucha de poderes entre Rommel “Siquil” Pacheco y la 4T yucateca, pues ha impedido que corran a Armín Lizama, quien debió dejar el cargo ayer martes.

Anastasio Méndez Domínguez era hasta ayer 30 de junio el director de Alto Rendimiento. Armín Lizama dice que si hay un culpable de que Yucatán bajó al octavo lugar en los juegos nacionales fue porque Anastasio no hizo su trabajo ni dio el ancho ni el largo, de modo que lo puso muy mal ante Huacho Martín y le pidieron su renuncia.

Según declaran varios entrenadores que fueron citados la semana anterior en el IDEY por Anastasio Méndez para que den su informe, un informe de risa, ya que Anastasio siempre decía que el no toma decisiones en IDEY y solo obedece órdenes del director general, que por supuesto no eran las mejores.

“A varios de nosotros los entrenadores de Alto Rendimiento nos bajaron el sueldo por Anastasio y dijo que eran ordenes de Armin Lizama, porque en la olimpiada que recién acabó no dimos resultados, y aun asi querían esclavizarnos, que trabajemos mas por menos sueldo”, dijeron los afectados.
“Aquí el único responsable de que el deporte de Yucatán baje al octavo lugar es Armín y claro no lo reconoce porque no tiene huevos, y es mejor echarles la culpa a otros para salvar su cabeza; él debe renunciar, precisaron nuestras fuentes.

De acuerdo con los entrevistados, Armín siempre dice que no hay presupuesto, pero si hay para mantener a sus viejas que tiene trabajando en IDEY.

Sobre Poncho Domínguez dijeron que ese señor no sabe nada y menos de alto rendimiento y precisaron que esa dirección no debe ser política, pues deben poner a alguien que si sepa y que tenga buena trayectoria, no a payasos, que solo sirven para patear pelotas en cascaritas callejeras.