MÉRIDA, Yucatán, martes 23/06/2026.- En varias ocasiones el diputado de Movimiento Naranja, Javier Osante Solís, ha señalado en la tribuna legislativa la incongruencia, doble moral e ineptitud de la 4T, que sólo levanta su mano para aprobar lo que le ordenen sin leer.

Han sido buenos agarrones entre Osante y diputados guindas, como Bayardo Ojeda y el chacal Alejandro Cuevas, que han salido en defensa de la 4T.

Bayardo Ojeda lo acusó de usurpar una diputación indígena, pues se valió de la cuota de los grupos originarios para ocupar un lugar plurinominal en la actual Legislatura. Yo sí tengo congruencia, le dijo Bayardo, llegué por la cuota de la comunidad LGBT, soy un hombre al que le gustan los hombres, no hay ninguna incongruencia, represento a los que son como yo. Tú no puedes decir lo mismo.

El chacal Cuevas subió a defender lo indefendible. Al parecer, estaba ebrio y no se le entendió nada de lo que quería decir. Osante no se quedó con las ganas de llamarle changoleón a Cuevas.

En otra ocasión Osante Solís dijo que lo que más le encabrona es la doble moral de la 4T.

La tribuna del Congreso del Estado se encendió tras las duras declaraciones del diputado Osante, quien lanzó una severa crítica contra la administración estatal y la bancada mayoritaria de Morena, acusándolos de legislar al vapor y de operar bajo la sombra de un “gobierno paralelo”.

Durante su intervención, el legislador del partido naranja afirmó de manera tajante que las decisiones en materia de transporte y movilidad no se toman pensando en el beneficio de los yucatecos, sino para favorecer a intereses particulares.

El diputado de Movimiento Ciudadano no guardó silencio ante el papel que está jugando la mayoría morenista en el Congreso local, a quienes calificó de empleados que firman y votan sin leer.

En otra ocasión Osante Recalcó que la deficiencia administrativa y falta de dirección estratégica se refleja en diversos ámbitos. Un trágico ejemplo es el lamentable accidente ocurrido en la carretera Kinchil-Celestún, en el que se perdieron vidas.

Un talón de Aquiles de Osante es su mujer, Ivonne Ortega Pacheco, ex gobernadora, la peor en el cargo en la historia de Yucatán, pues cada vez que sube a tribuna le recuerdan las enormes deudas y obras inconclusas que dejó.