MÉRIDA, Yucatán, martes 23/06/2026.- Aunque ya no forma parte de la Agencia del Trasporte, donde fue una maldición, Jacinto Sosa Novelo no deja de lloriquear como niñita lo que no supo dirigir como hombre.

Como anticipamos, desde el viernes anterior se concretó la salida de Sosa Novelo y enseguida hubo un alivio en todo el sistema de transporte y prácticamente todos celebraron que se renunció.

El domingo, en medio de la putiza mediática, alzó la voz para lloriquear y quejarse de quienes le dicen sus verdades: que es un mediocre que nunca pudo dirigir el transporte.

Acusa “anonimato cobarde y calumnioso”, pero aquí en el Grillo le hemos dicho todo de frente y sabe muy bien quien dirige el portal. También dijo que hay “portales electrónicos, que viven de la deshonra del dinero mal habido”, pero hasta donde sabemos la difusión y publicidad no es un delito.

Mentir, robar y traicionar sí lo es. Igual no dar el ancho en un puesto público debería serlo, porque se comete un fraude contra el pueblo.

Igual habló de una “Granja de bots pagados desde mi llegada a la Agencia de Transporte de Yucatán, no hubo tregua alguna y despiadada”, pero en su mismo lloriqueo los usuarios lo desmintieron, no son bots, son personas reales que le reclaman que nunca tuvo el perfil para la ATY y que su gestión fue un desastre.

Aparte de traidor, ya que por un puesto de trabajo cambió su convicción de derecha a la izquierda, es chech quep y no admite que fracasó en la ATY, y que no renunció por las críticas, sino por que no pudo con el cargo.

AMANSANDO BURROS Y BURRAS
Chech quep:
Es un adjetivo despectivo, de chech, llorar, y quep pene o pollo. Dícese de una persona “chechona”, es decir, alguien que lloriquea, se queja de todo sin argumentos sólidos.