MÉRIDA, Yucatán, martes 23/06/2026.- Una exhibición del chilanguismo, del iztapalapo en su máxima expresión, prepotente, altanero y con su tono vulgar y molestoso.

Esto demostraron dos sujetos en Cozumel, donde se negaban a pagar en un restaurante del malecón alegando que les querían cobrar de más.

Con palabras soeces e insultos le reclamaron a la mesera y armaron tremendo escándalo en el que incluso golpearon a policías, que no se decidían a intervenir, quizá porque uno de los chilangos estaba grandote y ellos chaparritos: le dieron manotazos a uno, gordito y chaparrito.

El sujeto moreno y alto no le hacía caso ni siquiera a su mujer, que le pedía que se fueran y que se callara. En varias ocasiones, cuando ella hacía vanos intentos por calmarlo, la empujó con violencia y le dio manotazos para que no le tapara la boca.

El otro chilango golpeó a un policía en dos ocasiones y le dio un manotazo a uno de los varios motociclistas que se acercaron a ver la escena.

Fue tanta la prepotencia de los chilangos que al final se organizaron los meseros, los enfrentaron con refuerzos de taxistas y otros trabajadores del malecón de Cozumel.

Uno de los refuerzos estaba del calibre del chilango corpulento, quien al ver lo que se venía corrió a esconderse, pero su compañero no pudo hacer lo mismo y a él sí le pusieron tremenda zapatiza hasta dejarlo en el suelo, donde los cozumeleños se desquitaron de todas las ofensas y le patearon la cara al menos dos veces.

El grandote no se salvó de sus buenos golpes, pero no pudieron darle su merecido, porque a esas alturas llegaron más policías y lo detuvieron. El otro acabó en el hospital.

De los hechos circulan varios videos que dan testimonio de la deplorable conducta de estos dos chilangos de barriada, que al final encontraron lo que buscaban y probaron el chile peninsular.