TIZIMÍN, Yucatán, jueves 18/06/26.- Apenas han caído las primeras lluvias de la temporada y las calles de la ciudad ya comenzaron a mostrar nuevamente su peor cara, con baches por doquier, por los cuatro puntos cardinales.

En la ex Ciudad de Reyes, ahora “Ranchote”, los baches reaparecieron por todos lados y ahora si que ya quedó como vil payaso el alcalde “CaraBobo” Adrián Quiroz Osorio, pues en campaña y en los primeros dias de su gobierno prometió que ofrecería mejores calles.

Incluso los millones de pesos que dijo que ha invertido en calles no resistieron ni dieron la talla: Era mentira, pues se fueron a sus bolsillos.

Amigo Grillo, algunas calles ya tienes hoyos tan grandes que incluso ya son un peligro para motociclistas e incluso ya hubo los primeros accidentes, debido a las malas condiciones de las calles, afirmó nuestro reportero, triste porque su cidad ya casi se vuelve un potrero.

En algunos puntos de la ciudad, agregó nuestro informante, los vecinos ,han tenido que colocar ramas y plantas sobre los baches, para avisar a los conductores y evitar percances mayores.

No olvidemos que hubo una calle bautizada por los propios ciudadanos como la “Dálmata”, debido a la enorme cantidad de parches que le pusieron el año anterior, pues en lugar de reconstruirla, el alcalde lata de gas (por bruto) optó por tapar hoyo tras hoyo hasta dejarla llena de manchas negras, como si fuera la piel de un perro dálmata.

“Ahora la historia se repite porque, debido a las lluvias, nuevamente aparecen los desperfectos y otra vez parche tras parche, precisó nuestro coŕesponsal.

HARTAZGO: Pero lo peor del caso que los vecinos ya comenzaron a exhibir en Facebook y demád redes sociales trabajos que se hicieron apenas el año anterior y que hoy ya tienen hoyancos y grietas, hundimientos y otros defectos que evidencian la mala calidad de esas obras.

Pero el re-bruto alcalde, en lugar de dejar buena herencia y hacer calles nuevas, prefiere hacer calles blancas a la antigua, y las cobra como pavimentadas, finalizó nuestro reportero, sentado en una banca de lo único hermoso que le queda a la ciudad, el parque que remozó el papá político del alcalde “CaraBobo”, Don Pedro Couoh.