MÉRIDA, Yucatán, jueves 21/05/2026.- Vecinos de Santa María Chi denunciaron que, pese al retiro de más de 41 mil cerdos de una granja porcícola en la zona, continúan enfrentando problemas de contaminación ambiental debido a las pilas de oxidación que permanecen ahí.
A través de un pronunciamiento público, señalaron que las lagunas de desechos siguen liberando gases durante las noches y madrugadas, hecho que, aseguran, afecta la calidad del aire y la salud de la gente.
“¿Cuánto vamos a esperar para dejar de seguir respirando esto?”, cuestionaron los vecinos al dirigir un llamado a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Yucatán.
De acuerdo con la denuncia, en las pilas de oxidación aún permanecen más de 25 mil metros cúbicos de residuos compuestos por excremento y agua residual.
La comunidad sostuvo que continúa sin ser tomada en cuenta en las decisiones relacionadas con el manejo ambiental del lugar, y acusó que los beneficios económicos del proyecto porcícola favorecieron únicamente a una minoría.
Como parte de sus argumentos, presentaron resultados de pruebas ambientales realizadas mediante el método Pig-2-Bac, una técnica científica utilizada para detectar rastros de materia fecal porcina en agua, aire y superficies.


