MAXCANÚ, Yucatán miércoles 06/05/26.- No hay borracho que coma lumbre… pero en este pueblo uno si la comió y un toro de lidia lo destripó y lo mandó con la Huesuda, en un infernal torneo de lazo, ayer martes en la noche.

Fue a ver que destripen caballos y acabó destripado, mientras los “Poch Vaqueros” sólo miraban como el toro embestía una y otra vez hasta que lo mató y lo dejó tirado en medio del ruedo.

Fueron al menos ocho cornadas que el toro de lidia le pegó al sujeto que luego quedó tendido boca abajo, con sangre a su alrededor.

Ya que el toro lo zarandeó los “Poch Vaqueros” lo lazaron, pero el mal ya estaba hecho y el improvisado torero sin capa salvó a algún caballo.

LO QUE SUCEDIÓ: Cuando en el ruedo estaban “Poch Vaqueros” tratando de lazar a un toro de lidia, un sujeto ebrio se lanzó al coso e intentó torear al burel sin capa; lo esquivó dos veces, ante los gritos de alarido de la gente, pero la tercera fue la vencida para el astado, pues el torero tropezó y cayó, debido a que estaba muy ebrio, y fue cuando el toro comenzó su festín, ante la mirada estúpida de los “Poch Vaqueros”, que ni las manitas metieron para defender al individuo.

En cada cornada el toro levantaba al sujeto como si fuera un muñeco hasta que ya no se movió más y quedó sin vida, en una de las mil formas de morir.

Con esta muerte debe ponerse fin a los infernales torneos de lazo que NO son tradición en Yucatán, es invento para saciar la sed de ver sangre de la gente, como lo hacían los romanos en el coliseo, y de llenar el bolsillo de alcaldes y empresarios que los organizan.

Acaso dirán que es culpa de Huacho Marín?