TIZIMÍN, Yucatán, lunes 13/04/26.- No hay hombre más detestable que un traidor, porque no tiene vergüenza, es cínico y se vende al mejor postor y Morena está lleno de ellos y uno de los últimos en demostrarlo es Alejandro Och Och (doblemente zorro).

Och (zorro en maya) trabajó en comunicación social para Pedro Couoh, quien pensó que este sujeto lo traicionaría, pues ahora Alejandro Och es “letz hé” y “uuts quis” del alcalde “CaraBobo” Adrián Quiroz Osorio, a quien le besa hasta los pies y lo baña, entre otras cosas.

Amigo Grillo, en este contexto, en el ámbito político local se vive un ambiente que apunta al “fuego amigo”, encabezado por Alejandro Och, el que hasta hace dos años hablaba y escribía pestes de quien ahora le besa las manos y alguna otra parte de la anatomía humana.

LA TRAICIÓN EL MODUS OPERANDI DE OCH: Och traicionó a su papá Pedro Couoh, como solo él lo sabe hacer, pues lo mismo hizo en Sucilá: Dejó al alcalde priista Diego Lugo Interián y se fue con el panista Erick Alcocer en Río Lagartos.

Pedro Couoh le dio todo lo que el “xma meyah” de Och le pidió, le perdonó innumerables errores, entre ellos cuando Och, en completo estado de ebriedad golpeó a su mujer y metió en un lío al entonces presidente municipal panista. Nunca pensó Pedro Couoh que Och lo traicionaría.

Sin embargo, lo que Och no sabe que el alcalde “Lata de gas” puede pagarle con la misma moneda, pero por ahora viva la traición de Och, pues los que lo conocen, saben de lo que es capaz por mitigar su hambre.

CONSECUENCIAS: Och le ha restado poder a la “vedette” Mayte Manzanilla Mendoza, directora de Comunicación Social, pues hasta los propios regidores la han desconocido y “obedecen” a Och, por toda la confianza que el “Carabobo” le ha otorgado.

Och es, por el momento “Moreno”, pero durante las próximas campañas puede convertirse en camaleón, y para ello cuenta con el respaldo de los que también podrían traicionar, entiéndase Juan Alcocer Polanco, el niño bonito del ex edil Jorge Vales Traconis.

Así están las cosas en el ambiente palaciego en las últimas semanas, en donde cada quien busca ganar terreno, mientras que otros lo pierden poco a poco.