MÉRIDA, Yucatán, jueves 12/03/26.- Con luz y con agua, yo vivo muy feliz, decía el estribillo de una popular cumbia en los años 90, pero hoy los yucatecos cantan la letra a la inversa, pues en medio de las carencias de agua, en breve se espera que se sumen los apagones de la CFE ante el aumento en la demanda de energía por el calor.

Uno de esos problemas, la falta de luz, es de índole federal, y en el caso del agua es del ámbito estatal, pero ambas carencias tienen algo en común: son propiciados por gobiernos de Morena.
Los yucatecos padecen los apagones desde el sexenio anterior, cuando gobernaba López Obrador y dejaron de darle mantenimiento a la infraestructura eléctrica. No solo no crearon nueva infraestructura, sino que también la abandonaron, no hubo inversión en el sector eléctrico.
En el sexenio de AMLO fueron varios apagones peninsulares y en el gobierno actual de Claudia Sheinbaum ya va uno. La presidenta incluso vino a decirnos en nuestra cara que en Yucatán no hay apagones, que es un invento de la oposición para dejar mal a la 4T.
AGUA POTABLE
Desde que la 4T comenzó a desgobernar en Yucatán comenzaron a surgir los problemas en el servicio de agua potable. El actual director Francisco Torres Rivas es el peor que haya tenido la Japay. Hasta donde se recuerda, nunca la dependencia había dejado de cumplir sus funciones como ahora.
Lo peor es que los funcionarios de la Japay tienen el cinismo de negar el problema y hasta regañan a los usuarios, los amenazan con multas si instalan bombas para mejorar la presión, les exigen que construyan cisternas para que no se queden sin agua y les quieren trasladar el costo de las inversiones que el gobierno no hace.
Pero eso sí, bien que aumentan las tarifas tanto de agua como de la CFE. Bien dicen por ahí que la 4T es un movimiento empobrecedor de la gente, porque quieren que la gente tenga carencias para que vivan por siempre de las dádivas que da el gobierno, pero no pensemos en ese negro porvenir, mejor cantemos:
¡Sin luz y sin agua, yo vivo infeliz! ¡Sin luz y sin agua, gracias a Panchairo y la 4T!


