PROGRESO, Yucatán, viernes 27/02/26.- Mientras los pescadores del puerto sufren acoso de parte de la SEMAR, Lila Frías Castillo, quien cobra como titular de Sepesca, brilla por su ausencia y sólo se dedica a pasear por los puertos, para comer gratis.

Durante un operativo de la Secretaría de Marina, que confiscó embarcaciones, acusado a los pescadores de que con ella hace actividades ilícitas, la ex diputada local y traidora priista no tuvo el tino de pararse por ahí, de modo que despreció a los hombres de mar, quienes vieron su refugio en el alcalde Erick Rihani González.

EN CONTEXTO: El miércoles de esta semana se vivió un clima de tensión en La Caleta, donde pescadores locales protestaron de forma enérgica tras el inicio de operativos de retención de embarcaciones de parte de la Secretaría de Marina (SEMAR) y la Capitanía de Puerto.

La movilización empezó en la mañana debido a la retención de lanchas por supuestas irregularidades administrativas. Los pescadores, con el argumento de que estas acciones afectan directamente el sustento de sus familias, decidieron tomar las calles.

Pancartas en mano, los inconformes exigieron el cese de los operativos y como medida de presión, incendiaron neumáticos y una pequeña embarcación en medio de la carretera, bloqueando el paso y alertando a las autoridades locales.

LA HISTORIA: La SEMAR retiró embarcaciones, con el argumento de que se usan para actividades ilícitas o cometer faltas administrativas en su uso.

El alcalde participó en el conflicto para escuchar a los pescadores y recibir de viva voz la demanda de los hombres e mar, como primera autoridad. Las solicitudes se encaminaron a crear de una mesa de trabajo con la SEMAR y la CONAPESCA para trabajar en la devolución de las embarcaciones que quitaron.

Al respecto el alcalde de inmediato dispuso la creación de una mesa de trabajo con autoridades municipales que permitan a los manifestantes acreditar y documentar sus pretensiones para que expongan los casos a las autoridades competentes, además de que la Comuna será con las autoridades federales para la coordinación institucional correspondiente.

Lila Rosa brilló por su ausencia y prefirió ir a comer un rico salpicón o ensalada de mariscos (ella le llama cebiche, porque no sabe la diferencia), que ay7udar a los pescadores.