MÉRIDA, Yucatán, miércoles 25/02/26.– Sergio MalVadillo Lora y Rogerio “Bobolín” Castro Vázquez, son dos historias de éxito, de mucho éxito, de modo que ahora, luego de 12 años son millonarios y hasta empresarios, como el amor, el dinero que tienen no se esconde.

Son dos historias de éxito, porque MalVadillo pasó de vender clandestino en el “Uolpoch”, a millonario dueño de restaurantes, antros, casas y hoteles, mientras Bobolín de mariachi loco ahora tiene casas, yates, vehículos de lujo y dejó la humilde colonia Obrera y se fue a una residencia del Norte de la ciudad.

MALVADILLO: Su historia es de éxito porque, además del dinero que junto vendiendo en el clandestino más famoso de todo Yucatán, porque estaba a unos metros donde estaba la base de la policía y nunca lo cerraron, y porque multiplicó, como Jesús los peces y los panes, su sueldo de $100 mil al mes como jefe del despacho del gobernador (Rolando Zapata) en cientos de millones, de modo que hoy es rico, poderoso y farol.

Tenemos la lista de sus propiedades, desde sus hoteles en Progres, sus casas en las playas y sus negocios en esta ciudad, aunque dirá que no son suyos, porque usa prestanombres.

Si MalVadillo pretende enseñarle algo a El Grillo, se va a joder, porque sabe más el Grillo por viejo que por diablo y el Grillo es viejo y muy diablo.

Ahhh…olvidaba que organiza megadiestas, en especial la de su cumpleaños y hasta artistas trasnochados y pasados de moda trae, como a Kalimba.

BOBOLÍN CASTRO: A pesar de su cara de bobo que no cabe en la catedral de Milán, igual a la del alcalde de Tizimín, Adrián “CaraBobo” Quiroz, Rogerio Castro robó a manos llenas, perdón, es una historia de éxito, no robó, junto, en trece años, a manos llenas su sueldo de secretario general del INFONAVIT y la de otros cargos, incluido el último que fue el delegado de Bienestar, de donde lo corrieron a patadas, como perro malix (sin raza) que se cuela a una casa de ricos.

EJEMPLO DE POLÍTICOS: La nueva situación económica y política de MalVadillo y de Bobolín Castro motiva a muchos politiquillos a superarse, estaré de Letz hé (lame huevos y lambiscones arrastrados) para ocupar cargos, porque ahí se repite la famosa frase tricolor de los ochentas: No me des, ponme donde hay…

MalVadillo y Rogerio estuvieron donde había y véanlo, lo aprovecharon, porque la ocasión hace al ladrón y porque con el arca abierta hasta el justo peca.

Buen JueBeves…salucita!!!
PD: Otro ejemplo de historia de éxito es el ex alcalde de Umán Freddy Ruz Guzmán, de quien hablaremos, una vez más, en otra nota… por todo lo que robó y ha hecho merece una nota sólo para él.