MÉRIDA, Yucatán, martes 24/02/2026.- La comunidad de Tetiz está de luto por la muerte de una fiel compañera y guardiana del santuario de la Virgen: la perrita Peregrina, que era tranquila, amigable y nunca faltaba a los eventos religiosos, desde misas hasta peregrinaciones.
Durante años, entre el repicar de las campanas y el murmullo de las oraciones, Peregrina se volvió parte inseparable del Santuario. No necesitaba invitación. Siempre estaba ahí. Caminaba serena detrás de las imágenes religiosas, se acomodaba a un costado durante la misa y acompañaba en silencio cada procesión y peregrinación, especialmente las dedicadas a Nuestra Señora de Tetiz.
Se ganó el cariño de toda la comunidad. Muchos llegaron a verla no solo como una perrita, sino como un símbolo de compañía y devoción sencilla.


