MÉRIDA, Yucatán, martes 24/02/26.- Hasta ayer lunes seguía el calvario del señor Fernando Flores, quien sobrevivió a un infarto y denunció negligencia médica del personal del ISSSTE, ya que lleva más de 11 días hospitalizado, pero sin recibir atención especializada.
El paciente denunció negligencia médica, trato inhumano y deficiencias administrativas en la red hospitalaria del ISSSTE; aseguró es víctima de irregularidades en la atención médica ya que lleva más de 11 días sin recibir atención de un especialista “Cardiólogo”.

HECHOS: Fernando Flores sufrió un infarto, de modo que sus familiares lo trasladaron a la clínica Lindavista, donde estuvo en una silla de ruedas en el área de urgencia durante más de dos días, sin que lo atiendan, porque el cardiólogo nunca se presentó a su trabajo.
Luego, un médico al ver que no había cardiólogo para que lo atendiera en la clínica Lindavista, tramitó que lo lleven a la clínica de Susulá, donde estuvo tres días hospitalizado en una camilla en el pasillo 17 de urgencia, pero tampoco recibió atención especializada.
Luego, por no haber cardiólogo, lo trasladaron Hospital Regional para que le hicieran un estudio de hemodinamia, pero al no tener atención médica especializada en la clínica sufrió un segundo infarto, de modo que se le aplicó un cateterismo de urgencia, debido a la obstrucción de arterias coronarias.
Después de 24 horas de recuperación, por falta de equipo médico lo trasladaron de nuevo a la clínica de Susulá para un monitoreo de 48 horas, pero nunca se lo hicieron bajo el argumento de que “había un paciente más importante” que requería el único equipo disponible.
El paciente llevaba más de 11 días sin recibir atención médica de un cardiólogo; durante su estancia sufrió malos tratos, humillaciones del personal médico, enfermería y residentes que carece de sensibilidad y profesionalismo, además denuncio que en la clínica está en condiciones Insalubres.
ERRORES DE IDENTIFICACIÓN: El paciente dijo que, debido a la falta de supervisión, personal médico “residente” lo confundieron de nombre y lo querían llevare a quirófano para un procedimiento de diálisis que no le correspondía, poniendo en riesgo su vida por una confusión de identidad.
Familiares del paciente exigieron a las autoridades federales el director general del ISSSTE, Martín Batres, y a la presidenta de la República Claudia Sheinbaum, que tomen cartas en el asunto, ya que presumen que en Yucatán hay un servicio de primera cuando la realidad es otra.
